La Paz. Maestros bolivianos, actores principales de una huelga general de nueve días por mejoras salariales, endurecieron este viernes la protesta con bloqueos de varias carreteras, un día antes de una demorada negociación entre el presidente Evo Morales y la cúpula sindical.

Las industrias petrolera y minera -principales fuentes de divisas del país-, el sector manufacturero, el comercio, la banca y el transporte aéreo no han sido golpeados hasta ahora por la protesta, que desde su primera jornada paralizaba sólo a parte de los servicios de salud y educación.

Los cortes afectaban a por lo menos cuatro de los nueve departamentos del país, incluido La Paz, provocando que la huelga afecte por primera vez al transporte terrestre, en el mayor desafío sindical a Morales, según diversos reportes.

"Continúan las movilizaciones, no hay tregua ni cuarto intermedio (...) ojalá el presidente de una vez nos convoque al diálogo, no sus ministros", dijo a reporteros Pedro Montes, líder de la unitaria Central Obrera Boliviana (COB), que convocó a la huelga.

Los sindicatos demandan un aumento salarial general del 15%, pero Morales se niega a revisar el ya decretado reajuste de 10%.

Un fotógrafo de Reuters dijo que maestros rurales bloqueaban desde la mañana del viernes la carretera principal de acceso a La Paz, donde la policía fracasó en un primer intento de reapertura de la vía.

Indicó que unos 2.000 maestros habían cortado con piedras y troncos la carretera entre las ciudades de La Paz y Oruro, a una media hora de la capital política del país.

Simultáneamente, trabajadores de salud bloqueaban esporádicamente el centro de La Paz y, según radioemisoras, otros grupos de maestros bloqueaban también carreteras en los departamentos de Santa Cruz, Cochabamba y Beni.

Montes dijo que la COB esperaba que Morales, quien pasó los tres últimos días en el departamento sureño de Tarija, cumpla su promesa de reunirse el sábado con los líderes de la huelga.

Al respecto, el ministro de Comunicación, Iván Canelas, dijo que "el presidente y el Gobierno han estado siempre dispuestos a instalar el diálogo con todos los sectores, por lo que no se justifica que hayan tomado estas medidas de presión", añadió.