Cuatro candidatos se disputarán este domingo los casi tres millones de votos en Costa Rica, en una elección marcada por el factor Oscar Arias,  presidente que podría traspasar su popularidad a la candidata oficialista, a pesar de haber recibido los ataques de la oposición, sector que cuestiona su política de seguridad ciudadana.

Según el último reporte de la encuestadora CID/Gallup, Laura Chinchilla, del oficialista Partido de Liberación Nacional (PLN), lograría el 44% de los votos, porcentaje suficiente para alcanzar el sillón presidencial (en Costa Rica el umbral para alcanzar el triunfo es de 40%), gracias al alto respaldo que posee entre las mujeres, quienes constituyen el 58% del universo electoral.

“Chinchilla se posiciona como una candidata que ofrece estabilidad y la continuidad de las políticas de Arias”, dijo Carlos Denton, director de la firma para Latinoamérica, a AméricaEconomía.com.

El apoyo del actual mandatario a la candidata oficialista no es menor, ya que Arias es una de las figuras más respetadas en Costa Rica y, por ende, que genera una alta adhesión.

“Es el único presidente vivo que aparece en los textos de estudio escolar”, detalló Denton.

En tanto, Jorge Vargas, analista del centro de estudios Estado de la Nación, agrega que algo que favorece a Chinchilla es que haber sido parte del gabinete actual, nada menos que como vicepresidenta en el gobierno de Arias.

Otro punto a favor, según el analista, es su desempeño como viceministra de Seguridad Pública (1994-1996) y ministra de Seguridad Pública (1996-1998), ya que “la seguridad es un tema altamente sensible para la población costarricense”, destacó el analista a AméricaEconomía.com.

Según cifras del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), la tasa de homicidios en Costa Rica fue de 11,2 por 100.000 habitantes en 2008, mientras el 59% de la población considera que el problema más serio que enfrenta el país se relaciona con la criminalidad e inseguridad ciudadana. Precisamente, el flanco de ataque de los candidatos opositores al sector de Chinchilla y Oscar Arias.

Otto Guevara, del Partido Libertario, con el slogan “Hagamos el cambio ya”, “propone mano dura y cero contemplación con los criminales”, explica Vargas, poniendo un énfasis en que el gobierno ha tenido un mal desempeño en esta materia. Críticas que también se extienden al poder Judicial, una estrategia comunicacional que según el último sondeo de CID/Gallup Guevara, lo llevarían a alcanzar 27% de las preferencias.

En su tercer intento por ganar la elección presidencial, Otton Solís, del Partido Acción Ciudadana (PAC), utiliza un discurso similar al de Guevara, el que le ha valido conseguir 19% de adhesión, según el mismo sondeo. Sin embargo Vargas, de Estado de la Nación, señala que Solís ha construido un discurso demasiado negativo.

“No tiene un planteamiento tan claro en materia de seguridad ciudadana, más bien su crítica va al modelo imperante en el país”, aclara.

Denton, de CID/Gallup, agrega que el abanderado del PAC tiene alrededor de 62% de voto de rechazo, debido a su “actitud extremadamente negativa contra el gobierno y contra el TLC; sólo hay críticas”, resalta, sobre un candidato que casi da la sorpresa en 2006, cuando le tocó competir con Arias.

El sondeo de CID/Gallup ubica en última posición a Luis Fishman, del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), con 7% de las preferencias del electorado.  El PUSC gobernó 12 de los últimos 30 años en Costa Rica. Sin embargo, perdió credibilidad producto de escándalos de corrupción entre 2004 y 2005, los que involucraron a dos ex presidentes: Rafael Ángel Calderón y Miguel Ángel Rodríguez, militantes del conglomerado.

Denton añade que ve poca chance de crecimiento en la intención de voto para este candidato. No obstante, el analista hace hincapié en el hecho de que si se suma la adhesión de los tres candidatos opositores a Arias, juntos acaparan el 53%.

“Es probable que Chinchilla gane la presidencia, pero no tendrá total respaldo ciudadano”, señala el experto. Vargas, de Estado de la Nación, agrega que, en general, “si un partido controla el Ejecutivo, la oposición controla el Legislativo”, lo que produce un contrapeso institucional interesante.

Finalmente, ambos analistas coinciden en que la gran interrogante será si Chinchilla gana en primera vuelta o se producirá el crecimiento de la candidatura de Guevara y Solís, lo que forzaría una segunda vuelta. En tal caso, la figura de Oscar Arias seguirá siendo clave y, probablemente, cobrará más protagonismo en un escenario de balotaje.

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