San José. Costa Rica se convirtió en el primer país de América Latina en prohibir la caza como deporte, tras una votación unánime y final del Congreso.

Los legisladores habían aprobado provisionalmente una reforma a la Ley de Conservación de la Vida Salvaje en octubre. Con una población de 4,5 millones de habitantes, Costa Rica es uno de los países más biodiversos del mundo.

El país centroamericano ya es conocido por su conciencia ecológica, con un 25% de su territorio protegido como parques nacionales o reservas.

Bajo la nueva ley, quienes sean atrapados cazando pueden enfrentar hasta cuatro meses en prisión o multas de hasta US$3.000.

Penas más pequeñas para las personas que roben animales salvajes o los mantengan como mascotas también fueron incluidas en la reforma. Los jaguares, pumas y tortugas marinas se encuentran entre las especies más atesoradas de Costa Rica.

"No hay datos cuánto dinero genera la caza en el país, pero sí sabemos que en la actualidad hay giras clandestinas de cacería que cuestan alrededor de US$5.000 por persona", dijo Arturo Carballo, director adjunto de Apreflofas, una organización ambientalista que encabezó la reforma.

Los cazadores extranjeros vienen a Costa Rica en busca de felinos exóticos, mientras que otros buscan obtener loros raros y coloridos como mascotas.

Esta también es la primera propuesta de Costa Rica que llega al Congreso por iniciativa popular, con 177.000 firmas apoyando la prohibición, presentada hace dos años.