La presidenta de Costa Rica, Laura Chinchilla, considera que el paquete fiscal que su gobierno lanzó como prioridad, ha sido el culpable de las opiniones negativas reflejadas en una encuesta de la empresa Unimer publicada por el periódico La Nación.

“Ningún gobernante del mundo, ningún gobierno del mundo levanta en las encuestas cuando viene a pedir impuestos”, reiteró la mandataria en respuesta a los resultados del estudio.

Según los hallazgos de la encuesta, en los últimos tres meses la calificación de “malo o muy malo” de los ticos pasó de 34% a 44%, mientras que los que calificaron de “buena o muy buena” la gestión de Chinchilla, disminuyeron de 23% a 17%.

“Hemos querido hablarle a los costarricenses con mucha franqueza, con mucha claridad, presentarles los problemas tal cual los hemos venido enfrentando. Dar malas noticias no genera buenos resultados en las encuestas (...) Aún más (desfavorables son las encuestas) cuando hemos tenido que sumar medidas que piden sacrificios adicionales como son los temas tributarios”, argumentó Chinchilla.

La presidenta agregó que la desmejora en la percepción del gobierno ante los ciudadanos también depende del trabajo que realiza el congreso y el poder judicial.

Al respecto, La Nación recogió otras reacciones que comparten la visión de la funcionaria en el sentido de que los otros poderes tienen una cuota en la percepción de la gente sea buena o mala.

Víctor Emilio Granados, próximo candidato a la presidencia del congreso y actual diputado, manifestó que la mala imagen también es responsabilidad de los diputados, en tanto, “creo que nos metimos muy pronto en un ansia electoral de cara al 2014 y no nos hemos dado cuenta de que si las cosas siguen como hasta ahora, no creo que haya un solo costarricense que quiera votar.”