Luis Guillermo Solís se ha convertido en el presidente más votado de toda la historia de Costa Rica. Con el 73% de los votos, “los resultados son apabullantes”, dijo a DW, desde San José, Manuel Rojas Bolaños, sociólogo político de la Universidad de Costa Rica. Además, con 43% el alto abstencionismo temido para esta cita electoral no representa una deslegitimación del proceso.

Por otro lado, el 23% obtenido por el contrincante en la sombra, Johny Araya, del saliente gobierno del Partido Liberación Nacional (PLN) dejan a esta formación en una situación de debilidad insólita, en comparación a lo que ha sido en los últimos 65 años de historia de la democracia más sólida de América Central.

“Aunque el PLN va a tener la minoría más grande en la Asamblea Legislativa, 18 diputados, contra los 12 del Partido Acción Nacional (PAC) de Solís, la contundencia de la votación matiza y contrabalancea esa composición”, afirma Rojas Bolaños.

Si bien más cauto que los análisis que vaticinan ya la muerte del clásico bipartidismo (PLN, socialdemócratas-PSUC, conservadores) de Costa Rica, Rojas Bolaños prevé cambios radicales el espectro político del país. “El PLN pasa a ser un partido relativamente pequeño en relación a lo que ha sido en la historia de los últimos 65 años del país; sobre todo porque en este momento no tiene claridad ni programa, porque no hay un líder que recoja esta derrota. Así, aun cuando tenga un número importante de escaños en la Asamblea Legislativa levantar banderas de oposición cerrada”, afirma.

En su opinión, la capacidad de comunicación, sobre todo con el electorado joven, que ha demostrado Solís “le va facilitar el trabajo de buscar alianzas en la Asamblea y va a lograr la gobernabilidad”.

Socialdemócrata en distintos partidos. Solís –historiador y politólogo hasta ahora catedrático de la Universidad de Costa Rica- asumirá como presidente el 8 de mayo, relevando tras ocho años de mandato al PLN, formación en la que militó por muchos años y de la que fue incluso secretario general (2002).

Según analistas, que el PLN se desplazara hacia la derecha en el espectro político dio lugar a que surgiera el PAC, que retomó la posta socialdemócrata progresista del partido del premio Nóbel de la Paz Oscar Arias.

Durante el primer mandato de Arias (1986-1990), el actual presidente electo de Costa Rica fue jefe del gabinete de Asuntos Exteriores. En el segundo mandato de Arias, Solís militó en contra de la firma del tratado de libre comercio con Estados Unidos, que llevó a un referéndum en 2007. Un año después, Luis Guillermo Solís ingresaba a las filas del PAC.

Tratados de libre comercio. A este respecto, con tratados de libre comercio firmados con Estados Unidos y uno de asociación de la región centroamericana con la Unión Europea, “en grandes líneas no habrá cambios”, prevé Rojas Bolaños.

“Uno de los puntos fuertes del nuevo presidente es que conoce muy bien la región centroamericana, ha trabajado durante décadas en la región conoce muy bien las instancias de integración y es un hombre muy informado de lo que sucede en el mundo. Creo que vamos a tener un presidente que en los foros internacionales va a mantener una posición de apertura con una política progresista”, afirma Rojas Bolaños, también investigador de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales.

Expectativas muy concretas. Así con la mejor votación obtenida nunca por un presidente costarricense, las expectativas son muchas, también hacia las relaciones con América del Sur, tema en el cual se habla ya de un acercamiento a Brasil y Venezuela.

Con todo, el electorado costarricense ha depositado en Solís su esperanza de cambio interno. “Lo más importante que la gente quiere cambios en el sistema de salud, muy pesado e ineficiente; quiere cambios en la red de carreteras que el país ha perdido potencia”.

Por último, otra de las grandes expectativas del pueblo costarricense “la cero tolerancia contra la corrupción, algo que PLN nos ha dejado como herencia después de ocho años de administración”, afirma Ro