San José. Costa Rica envió un número no determinado de policías al extremo este de la frontera con Nicaragua, después de la denuncia hecha por el gobierno de Laura Chinchilla de una violación a la soberanía costarricense por parte del país vecino.

Costa Rica reclamó que Nicaragua lanzaba a su territorio los desechos del dragado del río San Juan a isla Calero, en la zona fronteriza de Pococí, Limón, informó La Nación.

Ante dicha situación, el gobierno de Costa Rica entregó una protesta diplomática al embajador de Nicaragua, Hárold Rivas.

La presidenta Laura Chinchilla aseguró que el envío de un contingente policial tiene un carácter preventivo y de vigilancia.

Puntualizó que "queremos aclarar todo con seriedad y garantizarnos que los trabajos que hace Nicaragua con todo derecho en su territorio, no tengan impacto negativo en el lado nuestro"

En este aspecto desestimó que la medida pueda interpretarse como una provocación a las autoridades nicaragüenses.

La mandataria dijo que no tiene previsto conversar con su par de Nicaragua, Daniel Ortega. "A veces no conviene entorpecer los canales institucionales", dijo, agregando que las comunicaciones se dirigirán mediante la Cancillería.

Respuesta de Nicaragua. Por su parte, el mayor general del Ejército de Nicaragua, Oscar Balladares, aseguró que las FF.AA. de su país no han violentado la soberanía costarricense. Añadió que la institución mantiene en la zona fronteriza del río San Juan la cantidad de efectivos normal y no hay planes de aumentar su número.

Agregó que efectivos del Ejército están acompañando el proceso de dragado del río, informó La Prensa.

Balladares indicó que Costa Rica está en su derecho de enviar personal de la Policía a la zona.