Buenos Aires. Los sindicatos opositores al Ejecutivo de Cristina Fernández se mostraron este miércoles convencidos de que la huelga general del jueves será "masiva" y negaron que la mayoría de los argentinos rechace el paro, tal y como afirmó el gobierno nacional.

En rueda de prensa, el secretario general del ala opositora de la Confederación General del Trabajo (CGT), Hugo Moyano, denunció que el gobierno "no da respuesta" a las reivindicaciones de los trabajadores y consideró que el paro tendrá un alto seguimiento.

Entre las exigencias de los gremios destacan mejoras salariales por encima del 40% y un aumento del sueldo para pagar Ganancias, un impuesto a la renta que pesa sobre los trabajadores en Argentina que ganan más de 15.000 pesos mensuales (US$1.875).

"¿Qué paro político?, ¿de qué paro político me hablan?", dijo Moyano en referencia a las declaraciones del titular de la CGT oficialista, Antonio Caló, que se opone a la huelga general de 24 horas por considerar que "no es oportuno" realizarla paralelamente a la negociación de los convenios colectivos salariales.

Moyano, exaliado del kirchnerismo y hoy uno de sus más feroces opositores, calificó a Caló de "personaje lamentable" y le acusó de tener un discurso contradictorio.

El ministerio de Trabajo argentino publicó un anuncio en medios nacionales titulado "Mañana la mayoría de los argentinos quiere trabajar" en el que enumeró los gremios que no se suman a la huelga, entre los que figuran docentes, bancarios, industriales y taxistas, y las actividades con servicios mínimos, como la atención hospitalaria.

El jefe de Gabinete argentino, Jorge Capitanich, indicó en rueda de prensa, que es "imposible medir el apoyo a un paro si el resto de los trabajadores que no lo quieren hacer, no tienen colectivos (autobuses), trenes ni subte (metro)", en referencia a la adhesión del sector del transporte a la huelga.

La última huelga general convocada en Argentina, en noviembre de 2012, tuvo un alto seguimiento y paralizó gran parte del país.

* Con información de EFE y Télam.