Los actuales problemas que tiene Egipto ya han comenzado a repecutir en la política del mundo árabe. Tras cuatro semanas de intensas protestas en Jordania, el rey Abdullah II disolvió este martes el gobierno de su país y decidió aceptar la renuncia del primer ministro Samir Rifai, tras cuatro semanas de intesas protestas.

En dicho cargo fue nombrado Marouf Bakhit, ex consejero militar, primer ministro entre los años 2005 y 2007, con fama de honesto.

Y es que los manifestantes, aparte de estar protestando por la subida del precio de los alimentos y del combustible, medidas a las que el rey había tratado de dar una solición luego de aprobar una serie de incentivos económicos, están reclamando escándalos de corrupción que implican a la política del país y exigen una reforma a la ley electoral, según consignó ElPaís.es.

Abdullah II dijo que "queremos reformas que allanen el camino para que nuestro pueblo a grandes oportunidades y una vida digna que merecen", dijo el rey, según citó ElMundo.es.