Buenos Aires. La presidenta argentina, Cristina Fernández, obtuvo este domingo junto con su reelección el control del Congreso, asegurándose el aval legislativo para sus políticas intervencionistas.

Analistas dijeron que, con el 83% de las mesas escrutadas, el gobierno y sus aliados superarían los 129 legisladores necesarios para lograr la mayoría simple en la Cámara de Diputados, mientras que mantendrían el control del Senado gracias a una categórica victoria en las provincias.

"El gobierno va a tener mayoría en la Cámara de Diputados y también en el Senado", dijo a Reuters Mariel Fornoni, directora de la consultora Management & Fit.

"Aún no está claro cuál será el número de diputados y senadores que tendrá el oficialismo debido a la dificultad del escrutinio en varios distritos, pero el gobierno va a tener mayoría", añadió.

En las elecciones generales del domingo se pusieron en juego 130 bancas de diputados sobre un total de 257, además de 24 senadurías, un tercio de la Cámara alta.

El proyecto de presupuesto nacional 2012, una polémica norma para restringir la venta de tierras a extranjeros y la designación de la titular del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont -que actualmente se desempeña de forma interina-, son algunos de los asuntos que deberá tratar el Congreso en los próximos meses.

El gobierno ya contaba con mayoría en la Cámara de Senadores, por lo que se descontaba que mantendría su hegemonía ante la prevista victoria de Fernández, que el domingo se impuso con el 53,4% de los votos, según un avanzado conteo.

Al obtener una amplia victoria en 23 de las 24 unidades políticas del país -en algunos casos superando el 80% de los votos-, Fernández les dio un fuerte impulso a sus candidatos para el Senado, donde el gobierno alcanzaría las 38 bancas.

Analistas políticos consideraron que el oficialismo y sus aliados pasarán a tener entre 131 y 133 diputados a partir del 10 de diciembre, superando los 129 necesarios para el quórum propio, según la proyección de los votos.

Pese a que la supremacía no parece abrumadora, un dato de relevancia es el hecho de que el oficialismo pasaría a controlar todas las comisiones de la cámara dedicadas a analizar proyectos clave.

"Hoy, una vez que se confirme el resultado, me parece que empieza un tiempo político con un protagonismo exclusivo y excluyente de la presidenta", dijo el analista Fabián Perechodnik, de la consultora Poliarquía, en la televisión local.