Buenos Aires. La presidenta Cristina Fernández viajará esta semana a Cannes, Francia, para participar de la cumbre de jefes de Estado del Grupo de los 20 (G-20) que tendrá como tema central la crisis financiera que afecta esencialmente a Europa y que amenaza con extenderse a nivel global, y donde mantendrá una audiencia bilateral con el presidente de Estados Unidos, Barack Obama.

La Cumbre del G-20 se llevará a cabo entre el jueves y el viernes en la ciudad turística ubicada sobre la Riviera francesa, en el extremo sudeste, sobre el Mediterráneo.

Cristina arribará a Cannes este miércoles en horas de la tarde y la actividad oficial comenzará el jueves. La delegación argentina estará compuesta además por el canciller Héctor Timerman y por el ministro de Economía y vicepresidente electo, Amado Boudou, entre otros funcionarios.

La presidencia del G-20, a cargo del mandatario francés, Nicolás Sarkozy, como país organizador, planteó una agenda de trabajo a lo largo del año que hizo foco en la búsqueda de un rebalanceo en la economía mundial, la reforma del sistema monetario internacional, una agenda de desarrollo, social y laboral, la volatilidad de los precios de los commodities y los desafíos de gobernanza global.

Esta agenda, si bien se mantiene en las formas, fue superada por los acontecimientos y la cuestión excluyente del foro pasó a ser la crisis europea y la posibilidad de aunar criterios a nivel global para reencaminar las finanzas y la economía.

“Lo que habrá de definir el éxito o el fracaso de la reunión de Cannes será la decisión política o su ausencia, el espíritu de unidad que pueda prevalecer sobre las diferencias de criterios o intereses y, en última instancia, las señales que contribuyan a restablecer la confianza en el rumbo de la economía mundial”, sostuvo hace un par de semanas el canciller Timerman en Montevideo, al exponer en la ALADI la posición argentina de cara a la Cumbre del G-20.

“La crisis simplemente cambió de forma y ahora nos vuelve a amenazar. Vivimos nuevamente tiempos de inestabilidad financiera e incertidumbre, generados esta vez por la crisis de la deuda soberana en la Eurozona, las dudas sobre la sustentabilidad fiscal de los Estados Unidos, la debilidad de la economía estadounidense, las dudas sobre el futuro del euro y la situación de los bancos europeos”, agregó el ministro.

A mediados de mes, al finalizar la reunión de ministros de Economía y presidentes de Banco Centrales del G-20 celebrada en París, previa a la Cumbre, Boudou destacó la importancia de que el foro intergubernamental sitúe “el trabajo y la inclusión social” dentro del eje de las políticas de crecimiento y de la estrategia de salida de la crisis europea.

“Se ha incorporado como una prioridad algo que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner viene solicitando desde Londres y es la incorporación del trabajo como eje del crecimiento económico y, aún algo más importante, trabajo con inclusión social”, dijo en esa oportunidad el titular del Palacio de Hacienda.

El documento final de ese encuentro enfatizó que el G-20 en todas sus acciones buscará “fortalecer el crecimiento, la creación de empleo y promover la inclusión social”.

En el tema de los commodities, punto sobre el cual Francia propuso inicialmente la adopción de medidas tendientes a regular los precios, Argentina junto con Brasil logró sacar del temario de discusión esa propuesta e impuso el criterio de contemplar la necesidad de mayores inversiones destinadas a incrementar la oferta de materias primas para responder a los cambios en la demanda global.

Por su parte, la audiencia solicitada por Obama a la Presidenta se podría concretar el jueves próximo, en base a los contactos que mantienen la Cancillería y la Casa Blanca para coordinar el encuentro.

La reunión bilateral fue solicitada oficialmente a principios de semana por el titular de la oficina América Latina de la Casa Blanca, Dan Restrepo, con el objetivo de que se lleve a cabo en el marco de la Cumbre del G-20.

Durante la cumbre la Presidenta también participará de un encuentro del sector privado de países miembros del foro, en el que también estarán presentes el titular de la Unión Industrial Argentina (UIA), José Ignacio de Mendiguren, y otros integrantes de la conducción de la entidad fabril.

El Grupo de los 20 (G-20) nació en 1999, tras la crisis asiática desatada en 1997, como un foro intergubernamental en el que las naciones más desarrolladas y los países emergentes puedan discutir medidas tendientes a estabilizar los mercados financieros globales.

En 2008, a causa de la propagación de la crisis nacida a raíz de las hipotecas subprime en Estados Unidos y su propagación en las naciones más desarrolladas, el G-20 cobró un nuevo impulso y sus países miembros fueron nuevamente convocados a aunar criterios de cooperación. Ese año Washington fue la sede de la primera cumbre.

En 2009, Londres y Pittsburgh fueron las sedes; mientras que en 2010 se desarrollaron en Toronto y Seúl.

A diferencia de los encuentros bianuales concretados en 2009 y 2010, para este año se acordó una sola cumbre, la que se llevará a cabo en Cannes, mientras que para 2012 existe consenso para que México asuma la presidencia del foro y sea sede del próximo encuentro.

El G-20 está conformado por Sudáfrica, Alemania, Arabia Saudita, Argentina, Australia, Brasil, Canadá, China, Corea del Sur, Estados Unidos, Francia, India, Indonesia, Italia, Japón, México, Reino Unido, Rusia, Turquía y la Unión Europea.

De las discusiones también toman parte España -como invitado especial- así como los principales directivos de organismos multilaterales como la Organización de Naciones Unidas, la Organización Mundial del Trabajo, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, entre otros.