Buenos Aires. “Claro que voy a aguantar y voy a seguir aguantando todo lo que tenga que aguantar porque no llegué a este cargo para hacerme la simpática con nadie ni para quedar bien con unos o con otros, vine para tratar de construir una Argentina más igualitaria, más libre con mayor participación".

Así lo afirmó la presidenta de argentina, Cristina Fernández, durante el acto de entrega de 742 viviendas de casi 2.000 de un barrio que fue rebautizado como "Barrio del Bicentenario".

En momentos que mantiene una dura polémica con el Grupo Clarín y el diario La Nación, enfatizó que "el orgullo que siento como argentina de haber logrado la ley de medios para asegurar la libertad de expresión y por eso digo que los argentinos hemos alcanzado la mayoría de edad porque ya nadie nos puede decir qué tenemos que hacer o cómo tenemos que pensar".

Sostuvo que la idea de una Argentina más igualitaria “sólo es posible todo esto si hay un Estado que lleve adelante políticas activas, públicas claras y concretas y este es el rol que le estamos devolviendo a un Estado que fue tantas veces denostado y saqueado”, informó Télam.

Recordó que "muchos nos decían que esto era imposible y les estamos demostrando que si es posible desarrollando nuestro propio modelo sin tutelajes externos, sin que nadie nos venga a decir que es lo que tenemos que hacer".

"Vamos a seguir adelante más allá de los costos porque no me importan los costos personales, nunca en mi vida especulé con qué me conviene decir o hacer o con quien quedar o con quien me tengo que hacer la simpática porque yo no me vine a hacer la simpática sino a cumplir lo que siento es algo inquebrantable, que es el compromiso de darle más oportunidades a todos los argentinos".