Río de Janeiro. La Organización de Estados Americanos se convirtió en blanco de duras críticas, durante un encuentro de la edición latinoamericana del Foro Económico Mundial, por supuestamente hacer la vista gorda en países de la región que estarían violando los derechos civiles y democráticos.

En un panel sobre gobierno en América Latina, el secretario general de la entidad, José Miguel Insulza, fue interpelado por la congresista independiente de Venezuela, María Corina Machado, que acusó a la OEA de mostrar indiferencia ante lo que ella llamó graves crímenes contra los derechos humanos en su país por parte del gobierno del presidente Hugo Chávez.

En seguida, representantes de organizaciones no gubernamentales de otros países de la región presentes en la platea comenzaron a reclamar también por la actuación de la OEA en Cuba, Ecuador y Bolivia.

Algunas personas se manifestaron diciendo que "la carta de principios de la OEA, de protección de derechos individuales, no está siendo respetada".

Otro manifestante dijo a Insulza: "el señor prometió visitar Venezuela para verificar las denuncias de violaciones a la democracia y estamos esperando".

"Hay irregularidades serias en Ecuador, en Bolivia y en Cuba", agregó otra persona.

El ex ministro de Relaciones Exteriores de México Jorge Castañeda, quien dirigía el panel, se vio obligado a intervenir después de que las manifestaciones fueron seguidas de aplausos en la platea. "No vamos a cambiar el rumbo del debate", dijo en el panel "Fortaleciendo el gobierno regional".

Luego, Insulza respondió que la fiscalización en terreno que la OEA realiza de procesos electorales o para temas ligados a derechos humanos sólo se puede hacer con la autorización formal del país en cuestión.

"No tenemos mecanismos de coerción física, más allá de eso la OEA debe ser invitada y eso no ocurrió en el caso de Venezuela", sostuvo Insulza. "No podemos atropellar el estado de derecho", agregó.

Para la congresista venezolana, las declaraciones de Insulza son una disculpa de la OEA por tolerar la violencia de los gobiernos autoritarios en la región.