Croacia vota eeste domingo su adhesión a la Unión Europea, un paso que según el Gobierno es la única posibilidad que tiene la antigua república yugoslava de recuperarse económicamente a pesar de las turbulencias que azotan al bloque de 27 estados.

Sondeos de opinión sugieren que el referéndum vinculante aprobará la membresía, pero críticos han esgrimido el argumento de que la pertenencia a la UE podría acabar con los 20 años de soberanía de Croacia y, por ende, en una venta de sus activos y recursos nacionales.

Los partidarios de la adhesión dicen que un "No" dejaría a Croacia sola en el conflictivo ambiente de las repúblicas ex yugoslavas en los Balcanes, que devastado por una guerra en la década de 1990.

"Este es un gran día para Croacia y el 2013 será un punto de inflexión en nuestra historia. Estoy deseando que toda Europa se convierta en mi casa", dijo el presidente Ivo Josipovic tras depositar su voto.

La UE ha dicho que Croacia se podrá convertir en su miembro número 28 el 1 de julio de 2013, tras culminar siete años de duras negociaciones de adhesión en junio del pasado año. Sería la segunda ex república yugoslava en unirse al bloque, después de que lo hiciera Eslovenia en el 2004.

Croacia se quedó fuera de la expansión de la UE hacia la Europa ex comunista en 2004 y 2007.

El último sondeo de opinión, publicado el sábado, situaba el apoyo a la entrada en la Unión Europea en un 61 por ciento. La campaña del "Sí" consiguió esta semana el respaldo de la influyente iglesia Católica croata.