La Habana. Cuba acusó a Estados Unidos y Europa de implementar una "febril" campaña para "demonizar" al país y desestabilizarlo con la excusa de que no se respetan los derechos humanos en la isla, dijo este jueves el Gobierno.

En un extenso editorial, Granma, el diario del gobernante Partido Comunista, dijo que sus enemigos en Estados Unidos y algunos gobiernos en Europa intentan desacreditar a la revolución y poner fin a su sistema socialista unipartidista, lanzando a la muerte a "sus mercenarios".

"El imperio y sus aliados se han lanzado a una nueva cruzada para intentar demonizar a Cuba. Su poderosa maquinaria política y mediática ha puesto en marcha una colosal operación de engaño con el objetivo de desacreditar el proceso revolucionario, desestabilizar al país (...)", dijo el periódico.

Las autoridades comunistas consideran a los opositores "mercenarios" a sueldo de Washington y por ellos condenaron a 75 disidentes a penas de entre seis y 28 años de cárcel en marzo de 2003, un hecho que fue duramente criticado por la comunidad internacional.

El presidente Raúl Castro dijo el domingo en un discurso que la isla no cedería a los chantajes de sus enemigos y afirmó que el Gobierno no será responsable por la posible muerte de un segundo disidente en huelga de hambre.

Castro, que reemplazó hace dos años a su hermano Fidel en la presidencia, aludió el domingo a Guillermo Fariñas, debilitado tras 44 días en huelga de hambre para reclamar la liberación de 26 presos políticos enfermos, una demanda por la que dice estar dispuesto a "llegar hasta las últimas consecuencias".

Fariñas comenzó su huelga de hambre el 24 de febrero, días después de la muerte del preso político Orlando Zapata luego de 85 días de ayuno, a quien el Gobierno acusa de haber sido un "delincuente común".

"Ahora centran su cínica campaña en un nuevo huelguista cuyos delitos comunes y actos contrarrevolucionarios fueron denunciados en Granma (...) a quien se le brinda toda la atención médica calificada", dijo el diario.

"Se mundializa su show mientras se silencian cínicamente su crueldad y antecedentes criminales, sus agresiones y amenazas de muerte a una doctora (...)", destacó Granma.

La muerte de Zapata y la huelga de Fariñas han provocado una serie de condenas internacionales al Gobierno cubano y ha deteriorado aún más las relaciones con la administración del presidente estadounidense, Barack Obama, y algunos gobiernos de Europa.