La Habana. Un contratista de Estados Unidos detenido desde diciembre en Cuba bajo sospechas de espionaje ha cometido "graves delitos", dijo este miércoles el canciller cubano, Bruno Rodríguez, en referencia a un caso que caldeó aún más las relaciones entre los enemigos políticos.

Alan Gross, un subcontratista de una empresa que trabaja para el gobierno de Estados Unidos, fue detenido el 5 de diciembre en La Habana acusado de repartir equipos de comunicación satelitales a grupos de la sociedad civil.

"El señor Alan Gross se encuentra detenido por haber violado leyes cubanas y cometido graves delitos en nuestro país al servicio de la política subversiva del Gobierno de los Estados Unidos contra Cuba", afirmó Rodríguez.

"Él (Gross) se encuentra bajo investigación. Tiene asegurada su defensa. Ha recibido permanente asistencia consular y ha tenido comunicación con sus familiares", señaló.

El Departamento de Estado ha negado que el contratista detenido, de 60 años, fuera empleado del Gobierno estadounidense o agente de inteligencia.

Gross ha sido identificado como un subempleado de la empresa Development Alternatives Inc, que tiene un contrato federal para apoyar un "gobierno justo y democrático en Cuba", según el Departamento de Estado de Estados Unidos.

Su arresto ha enfriado las ligeras señales de acercamiento que se dieron el pasado año entre La Habana y Washington bajo la presidencia de Barack Obama.

Obama, quien asumió la presidencia en enero de 2009 y dijo que quería "relanzar" las relaciones con Cuba, eliminó las restricciones de viaje para los cubano-estadounidenses a la isla e inició conversaciones sobre asuntos migratorios.

Rodríguez, quien no ofreció muchos más detalles, insistió en que "la situación jurídica del señor Gross ocurre en estricto apego a la ley de procedimiento penal cubana".

El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba habló en una conferencia de prensa junto al canciller del Vaticano, monseñor Dominique Mamberti, quien llegó este martes en la tarde a La Habana para cumplir una visita oficial y pastoral.

El presidente cubano, Raúl Castro, dijo en un discurso que el arresto de Gross demuestra que Obama no renunció a destruir la revolución cubana.

Cuba y Estados Unidos están enemistados desde la revolución liderada en 1959 por Fidel Castro, reemplazado hace más de dos años en el poder por su hermano menor Raúl.

Los teléfonos satelitales que permiten transmitir voz y datos por fuera de las redes controladas por el Estado están prohibidos en Cuba.

Las autoridades cubanas acusan al Gobierno de Estados Unidos de apoyar a grupos de disidentes para socavar su sistema socialista.