La Habana. Cuba autorizó el viaje a Estados Unidos de un disidente político en silla de ruedas que fue excarcelado en junio como resultado de conversaciones entre el presidente Raúl Castro y la Iglesia Católica.

Ariel Sigler, condenado en 2003 a 20 años de cárcel tras una redada conocida como la Primavera Negra, fue liberado el 12 de junio, casi un mes antes de que el gobierno comunista cubano decidiera excarcelar a otro grupo de 52 presos políticos también en acuerdo histórico con autoridades eclesiásticas.

Estados Unidos le concedió inmediatamente una visa por razones humanitarias.

Pero el disidente de 48 años, extremadamente delgado y postrado en una silla de ruedas, protestó el lunes porque más de un mes después de salir de prisión, Cuba todavía no le había aprobado su salida.

"En horas de ayer (martes) por la mañana me ofrecieron el permiso de salida o llamada carta blanca para emigrar", dijo Sigler a periodistas al entrar a una reunión en la Sección de Intereses de Estados Unidos en La Habana.

"Estamos ahora en los trámites para sacar el pasaje e ir al restablecimiento de mi salud en Estados Unidos", agregó.

Sigler fue el primer disidente excarcelado a raíz del diálogo entablado en mayo por Castro y el cardenal Jaime Ortega, líder de la Iglesia Católica en Cuba.

Castro luego fue un paso más allá, comprometiéndose a excarcelar a otros 52 presos políticos -también detenidos en 2003- a condición de que se marchen a España. Los primeros 12 ya lo hicieron.

Las autoridades comunistas de Cuba sostienen que los disidentes como Sigler son mercenarios a sueldo de su enemigo Estados Unidos para destruir su sistema socialista.

Las excarcelaciones han sido vistas como un progreso de Cuba en cuanto a la situación de los derechos humanos y como un paso que lleve a una mejora de las relaciones con Estados Unidos y Europa.