La Habana. Cuba calificó el martes unas declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre la isla como "irrespetuosas, injerencistas e inaceptables", y reiteró que no estuvo involucrada en un incidente que habría afectado a diplomáticos de ese país en La Habana.

El comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores viene luego de que delegaciones de ambos países se reunieron en Washington para discutir sus relaciones bilaterales, la primera reunión de alto nivel entre ambas naciones desde que Trump asumió el cargo en enero.

El encuentro tuvo lugar el mismo día en que Trump habló ante la Asamblea General de Naciones Unidas en Nueva York, y calificó de "corrupto y desestabilizador" al Gobierno del presidente Raúl Castro. También afirmó que no levantará el embargo comercial que Washington aplica a la isla hace más de medio siglo hasta que la Habana haga "reformas básicas".

Cuba dijo que expresó su protesta contra sus comentarios, así como respecto a su nueva política hacia La Habana. El presidente republicano anunció en junio un retroceso parcial de la distensión entre Estados Unidos y Cuba forjada por su predecesor demócrata, Barack Obama.

Las relaciones entre Estados Unidos y Cuba se han vuelto especialmente tensas desde que el Departamento de Estado dijo en agosto que estadounidenses ligados a su embajada en la capital cubana experimentaron síntomas físicos provocados por "incidentes" no determinados que comenzaron a fines de 2016.

"A raíz de las declaraciones irrespetuosas, injerencistas e inaceptables del Presidente Donald Trump durante su discurso en la Asamblea General de las Naciones Unidas, realizadas cuando transcurría la Comisión Bilateral, la delegación cubana expresó una enérgica protesta", dijo el comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores.

Las relaciones entre Estados Unidos y Cuba se han vuelto especialmente tensas desde que el Departamento de Estado dijo en agosto que estadounidenses ligados a su embajada en la capital cubana experimentaron síntomas físicos provocados por "incidentes" no determinados que comenzaron a fines de 2016.

Entre los síntomas se encontraban problemas auditivos y lesiones cerebrales leves, dijo una funcionaria del Departamento de Estado la semana pasada, y agregó que el número de víctimas había ascendido a 21 personas vinculadas a la embajada de Estados Unidos. Varios canadienses también fueron afectados.

Cuba ha negado cualquier participación en el incidente y Estados Unidos no ha culpado a La habana, aunque el secretario de Estado Rex Tillerson dijo el domingo que podría cerrar su embajada en respuesta.

Cuba "jamás ha perpetrado ni perpetrará acciones de esta naturaleza, ni ha permitido ni permitirá que su territorio sea utilizado por terceros con ese propósito", dijo el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba.

"Las autoridades cubanas tienen gran interés en esclarecer este asunto y concluir la investigación que está curso", agregó.