La Habana. El Papa Benedicto XVI quiere ayudar a revivir la fe religiosa en Cuba durante su visita a la isla de gobierno comunista a finales de este mes, dijo el líder de la Iglesia Católica de Cuba en un discurso televisado a nivel nacional.

En un país que durante años fue oficialmente ateo, el cardenal Jaime Ortega dijo el pontífice de 84 años de edad vio un despertar de fervor religioso en la multitud de personas que rindieron homenaje a la Virgen de la Caridad del Cobre, cuando el icono de la santa patrona de Cuba fue exhibido en todo el país el 2011.

"Había un interés grande en esta peregrinación porque el Papa está empeñado en revivir la fe de países ya cristianizados antes pero que necesitan una nueva evangelización", dijo el martes Ortega, quien es el arzobispo de La Habana.

"Había en esta misión algo que era el revivir de una fe dormida, quizás de una fe que está un poco borrada pero estaba presente en el corazón del pueblo. El Papa entonces siente que viene en confirmarnos en esa fe. Que viene a reafirmar esos valores cristianos", agregó.

En la actualidad, Cuba sigue llena de iglesias católicas abandonadas, y aunque la Iglesia dice que el 60% de los cubanos son bautizados como católicos, reconoce que sólo el 5% practica activamente la religión.

El Papa nacido en Alemania visitará Cuba del 26 al 28 de marzo en un momento de cambio en la isla, donde el presidente Raúl Castro ha emprendido reformas liberalizadoras de la economía y mejorado las relaciones con la Iglesia Católica.

Ortega negoció un acuerdo con Castro en el 2010 para liberar a más de 100 presos políticos y ha sido una voz poderosa a favor de las reformas económicas.

En diciembre, Castro liberó a 2.900 prisioneros, citando a la visita pendiente del Papa como una de las razones. La mayoría de los liberados fueron condenados por delitos comunes, aunque algunos se cree que eran presos políticos.

La Iglesia ha ampliado sus servicios sociales, ofrece cursos de formación y construyó su primer gran proyecto, un nuevo seminario, desde la revolución de 1959 que llevó al poder a Fidel Castro, el hermano mayor de Raúl Castro, y transformó la isla en un estado comunista.

Las relaciones Iglesia-Estado se deterioraron rápidamente después de la revolución y se mantuvieron mal hasta la década de 1990, cuando comenzó una lenta mejoría.

En la actualidad, Cuba sigue llena de iglesias católicas abandonadas, y aunque la Iglesia dice que el 60% de los cubanos son bautizados como católicos, reconoce que sólo el 5% practica activamente la religión.

Ortega, que rara vez aparece en la televisión cubana, de propiedad estatal, dijo a los espectadores: "el Papa es un intelectual. Es el Papa de la razón. Es un hombre que tiene una vocación para la ciencia teológica y a eso dedico su vida".

"El Papa viene a hacernos una visita pastoral, a cumplir el mandato que Jesús dio a Pedro", agregó.