La Habana. Cuba conmutó este lunes la pena capital a un salvadoreño acusado de terrorismo, la segunda modificación de una sentencia de muerte en pocos días.

Otto René Rodríguez fue sentenciado a muerte por poner en 1997 una bomba en el vestíbulo del hotel Meliá Cohíba de La Habana durante una ola de atentados contra objetivos turísticos en los que murió un turista italiano.

"La Sala contra los Delitos de la Seguridad del Estado del Tribunal Supremo Popular decidió este lunes 6 de diciembre modificar la sanción de pena muerte por la de 30 años", dijo la página web oficial Cubadebate.cu.

El mismo tribunal había conmutado este viernes la pena de muerte por 30 años a otro salvadoreño, Raúl Ernesto Cruz, acusado de colocar en 1997 una bomba en un hotel que costó la vida a un turista italiano.

Las autoridades cubanas conectan a ambos con Luis Posada Carriles, un ex agente cubano de la CIA acusado de tramar un atentado explosivo contra un avión comercial cubano que causó la muerte a 73 personas en 1976.

Rodríguez fue arrestado en 1998 cuando intentaba entrar a Cuba con 1,5 kilos de explosivo plástico C-4 en su equipaje. Según Cubadebate, el salvadoreño confesó haber recibido 1.000 dólares de Posada Carriles por el atentado del Meliá Cohíba.

Cuba no aplica la pena de muerte desde el 2003, cuando fueron fusiladas tres personas que secuestraron un barco para intentar emigrar a Miami.

El presidente cubano, Raúl Castro, dijo a comienzos del 2008 que conmutaría la pena de muerte a un grupo no determinado de delincuentes comunes.

Según la Comisión Cubana de Derechos Humanos, luego de la modificación de la pena capital a los salvadoreños Rodríguez y Cruz en las cárceles cubanas queda un condenado a muerte por terrorismo.

Se trata de Humberto Real, un exiliado acusado de matar a un guardia durante una incursión armada en 1994.