La Habana. Cuba conmutó la pena de muerte a un exiliado cubano que había sido condenado en 1994 por matar a un civil durante una incursión armada, dijo este martes la Comisión Cubana de Derechos Humanos, el tercer perdón concedido por el gobierno de la isla en un mes.

El sitio oficial www.cubadebate.cu informó más temprano este martes que el Tribunal Supremo había iniciado la vista de apelación de Humberto Eladio Real Suárez, condenado por desembarcar en Cuba "con el objetivo de infiltrarse" e intentar organizar guerrillas para "desestabilizar el orden interno".

"El Tribunal Supremo se pronunció en el acto y le conmutaron la pena de muerte por la de 30 años de prisión", dijo por teléfono a Reuters Elizardo Sánchez, portavoz de la ilegal pero tolerada Comisión Cubana de Derechos Humanos.

En una medida similar, Cuba conmutó este mes la pena de muerte al salvadoreño Raúl Ernesto Cruz León, condenado a fines de la década de 1990 por ataques terroristas que causaron la muerte a un turista italiano.

También este mes el Tribunal Supremo respondió a un recurso de apelación interpuesto por el salvadoreño Otto René Rodríguez, quien puso una bomba en 1997 en un hotel en La Habana.

En ambos casos la condena fue modificada por 30 años de cárcel.

"Lo hemos recibido como una buena noticia porque la tendencia durante décadas de este Gobierno ha sido más bien a ser implacable", dijo Sánchez.

"Pero esta decisión de hoy pone en agenda la necesidad de que el gobierno de Cuba restablezca la abolición de la pena de muerte", agregó.

Cuba no aplica la pena capital desde 2003, cuando fueron fusiladas tres personas que secuestraron un barco para intentar emigrar a Miami.

El presidente cubano, Raúl Castro, dijo a comienzos de 2008 que conmutaría la pena de muerte a un grupo no determinado de delincuentes comunes.

Este mes, Cuba impuso 30 años de cárcel al salvadoreño Francisco Chávez Abarca, arrestado en Venezuela y extraditado en julio a la isla.

Chávez Abarca perteneció a una red dirigida por el ex agente de la CIA Luis Posada Carriles, quien planeó una serie de atentados con bomba en la década de 1990 contra instalaciones turística de la isla.

Cuba sostiene que desde la revolución liderada por el ex presidente Fidel Castro en 1959, se han producido 713 actos de terrorismo contra la isla, 56 de ellos a partir de 1990, que fueron organizados y financiados desde territorio estadounidense en el que murieron más de 3.000 personas.