Miami. Un contratista estadounidense preso en Cuba pidió al presidente Raúl Castro que le permita volver a su país por dos semanas para visitar a su madre gravemente enferma de 89 años, dijo su abogado este jueves.

El contratista Alan Gross, de 62 años, prometió que después volvería a Cuba para cumplir con su sentencia de 15 años por establecer conexiones de internet ilegales como parte de un programa de construcción de la democracia estadounidense.

A su madre, Evelyn Gross, le fue diagnosticado un cáncer de pulmón inoperable en ambos pulmones poco después de que Gross fuera arrestado en Cuba en diciembre del 2009.

Su condición ha empeorado y "su último deseo es poder ver a su hijo una vez más antes de perder su lucha contra el cáncer", escribió el abogado de Gross, Peter Kahn, en una carta a Castro fechada el 7 de marzo.

"Solicitamos respetuosamente que permitan a Alan viajar a Estados Unidos por dos semanas para estar con su madre cuando celebre su cumpleaños número 90 el 5 de abril del 2012, dado que probablemente no viva otro cumpleaños", escribió Khan en la carta, una copia de la cual fue entregada a Reuters el jueves.

"Alan volverá a Cuba para completar el resto de su sentencia tras la visita", agregó.

Cuando fue arrestado, Gross estaba trabajando bajo contrato para la Agencia para el Desarrollo Internacional estadounidense (USAID por sus siglas en inglés) para dar acceso a internet a judíos cubanos. Fue acusado de tratar de socavar las bases del gobierno comunista de la isla.

Cuba y Estados Unidos son enemigos ideológicos desde hace décadas sin relaciones diplomáticas formales. El encarcelamiento de Gross puso fin a una breve distensión que había comenzado durante el gobierno de Barack Obama.

Los abogados de Gross entregaron la carta en la Sección de Intereses Cubanos en Washington y afirmaron que les dijeron que sería transmitida a Castro en forma inmediata.

"Sabemos que usted es un hombre compasivo y que ha otorgado gestos humanitarios similares en el pasado a aquellos encarcelados en sus prisiones", decía la misiva, e instaba a Castro a "extender un gesto humanitario no sólo a Alan, sino también a su madre enferma".

Gross también lidia con problemas de salud, incluyendo una artritis crónica que le está provocando una parálisis parcial, y ha perdido más de 45 kilos en prisión, aseguró su abogado.