La Habana. El grupo disidente de mayor prominencia en Cuba, las Damas de Blanco, se quejó este domingo de que sufrió maltratos por partidarios del gobierno y dijeron que esto podría haber sido motivado por la expansión del grupo a otra ciudad de la isla caribeña.

El grupo con sede en La Habana comenzó una nueva sección en la ciudad oriental de Santiago de Cuba en julio y planean extender sus actividades a otras provincias en lo que funcionarios cubanos podrían ver como un desafío a su autoridad y más agitación apoyada por Estados Unidos.

"Ellos saben que el pueblo está cada día más descontento y lo que quieren es evitar a toda costa que aumente la oposición", dijo a Reuters la líder de las Damas de Blanco, Laura Pollan, luego de la marcha silenciosa del grupo desde la iglesia de Santa Rita en la Quinta Avenida de La Habana.

"Ellos saben que nos tendrán que encarcelar o matar porque no vamos a dejar este espacio que hemos ganado. Nosotros vamos a continuar luchando por la libertad", agregó Pollan.

Ella y otras de sus compañeras mostraron moretones que dijeron fueron inflingidos el jueves por más de 100 partidarios del gobierno cuando trataron de realizar una marcha en protesta por el tratamiento del grupo recién surgido en Santiago, la segunda mayor ciudad de Cuba.

"Les digo que fue una cosa brutal", dijo Pollan cuando describió los empujones, tironeos, patadas y desgarro de sus ropas que ocurrieron hasta que de pronto comenzó a llover y todos corrieron en busca de refugio.

"Actos de repudio". Las Damas de Blanco han sufrido lo que dentro de Cuba se conocen como "actos de repudio", pero las acciones habían amainado luego de que la Iglesia Católica intervino en 2010.

El gobierno no ha respondido a reportes sobre la marcha del jueves, pero las cerca de 30 mujeres marcharon sin incidentes el domingo en una extensión de protestas que comenzaron luego de que 75 de sus familiares fueron encarcelados en marzo del 2003 en una operación para reprimir a los disidentes.

Las mujeres, que marchan vestidas de blanco y llevando una flor cada una, se han convertido en el símbolo más fuerte de oposición contra el gobierno y lo suficientemente poderoso como para que el año pasado La Habana liberase a 115 prisioneros políticos, incluidos algunos detenidos desde el 2003.

La liberación de prisioneros fue negociada por la Iglesia en un acuerdo que permitió a las mujeres llevar a cabo sus marchas dominicales en paz.

Pollan dijo que continúan protestando porque creen que más de 60 prisioneros políticos aún siguen detenidos.