La máxima dirigencia comunista de Cuba debatió este domingo el futuro modelo económico y político delineado por Raúl Castro: un régimen rejuvenecido con límite de mandato, siempre de partido único, y una gradual reforma económica sin capitalismo.

Los 1.000 delegados del VI Congreso del Partido Comunista (PCC) iniciaron a puerta cerrada la discusión del informe presentado por el mandatario el sábado, en el inicio del cónclave, marcado por medidas que se alejan del modelo económico centralizado soviético y se acercan a uno más moderno, como el chino.

Dando un giro al estilo y estructura política del socialismo en Cuba, Raúl Castro -a quien su hermano Fidel cedió el mando en 2006 tras 48 años en el poder- propuso limitar a dos períodos consecutivos de cinco años el mandato de los cargos del poder.

Los delegados analizarán también más de 300 medidas económicas, según Raúl, urgentes "para garantizar la irreversibilidad del socialismo": apertura al sector privado, recorte de empleos, descentralización de la agricultura, eliminación de subsidios, autonomía empresarial.

Enérgico, llamó a erradicar el "dogma", las "consignas vacías", el "amiguismo favorecedor", la "mentalidad de inercia" vigentes en medio siglo de socialismo, en lo político y económico.

"Lo único que puede hacer fracasar a la revolución y el socialismo (...) es nuestra incapacidad para superar los errores que hemos cometido durante más de 50 años". Raúl Castro.

"Hoy afrontamos las consecuencias de no contar con una reserva de sustitutos debidamente preparados", admitió, advirtiendo que en los próximos cinco años se debe garantizar el "rejuvenecimiento" de todos los cargos, "sin excluir al "actual Presidente" ni "al primer secretario" del PCC que sea electo en el congreso.

El analista cubano Arturo López-Levy estimó que "el límite de mandatos es un paso histórico hacia las formas institucionales y colectivas de liderazgo. El modelo ‘Fidel al timón’ es sustituido. Hay una crítica al voluntarismo e improvisación".

Nuevo liderazgo. El congreso, que sesiona hasta este martes 19 de abril, elegirá una nueva cúpula del PCC, hasta ahora encabezada por Fidel, de 84 años, como primer secretario, y por Raúl, como segundo, desde que en 1965 se creó el partido. Fidel Castro, quien reiteró ayer que es un "soldado de las ideas", dejaría oficialmente la máxima jefatura del PCC.

Su "liderazgo indiscutible" no depende "de cargo alguno", dijo Raúl el sábado.

En lo económico, explicó que el modelo "excesivamente centralizado" transitará "hacia un sistema descentralizado", en el que primará la planificación del Estado socialista, "pero no ignorará las tendencias presentes en el mercado".

Más de 200.000 trabajos privados abrieron en los últimos meses y se buscará la autonomía de las empresas estatales. Advirtió que es necesario acabar con subsidios como la "libreta", para una canasta básica, y que continuará "sin prisa pero sin pausas" el reordenamiento de la fuerza laboral (despidos).

Apaciguando temores, Raúl Castro señaló que no se aplicarán "terapias de choque" estilo FMI, y que no será "de golpe" la desaparición de la "libreta".

Dio la buena noticia a los cubanos de que avanzan las normas para autorizar la compraventa de casas y autos, con lo que se levantaría una prohibición con medio siglo de vigencia.

Raúl reiteró que no cederá ante la disidencia ni ante Estados Unidos y la Unión Europea, que exigen "la rendición incondicional y el desmontaje inmediato de nuestro régimen socialista".

"Lo único que puede hacer fracasar a la revolución y el socialismo (...) es nuestra incapacidad para superar los errores que hemos cometido durante más de 50 años", afirmó. Castro dio por concluidas las excarcelaciones de presos políticos acordadas con la Iglesia Católica, y advirtió a la oposición que no tendrá espacio "en las plazas y calles". Sin embargo, ayer las Damas de Blanco volvieron a marchar por las calles de La Habana, tras salir de la misa como lo hacen todos los domingos desde hace varios años.

Disidencia niega que haya apertura política. La oposición cubana reaccionó ayer en tono pesimista a los cambios económicos y de límite del mandato en el poder anunciados por el presidente Raúl Castro, y señaló que su negativa de cederle espacios en las calles es "más de lo mismo".

"Si van a gobernar 10 años más seguirán arruinando al país; más que un anuncio es una amenaza, otra década de castrismo

ineficiente sería para arruinar más el país", dijo el veterano activista Elizardo Sánchez.

En igual sentido se pronunció Berta Soler, una de las líderes de las Damas de Blanco, esposas de ex presos políticos. "Aquí en Cuba no ha cambiado nada, y las reformas de Raúl son cosméticas para quedarse en el poder, por lo que le resta de vida", señaló en referencia a los 80 años que cumplirá el mandatario en junio.