La Habana. La policía cubana desalojó a un grupo de 13 disidentes que ocupó un templo de La Habana para exigir al gobierno mejoras en los derechos humanos a pocos días de la visita a la isla del Papa Benedicto XVI, dijo este viernes la prensa oficial.

La Iglesia Católica informó en un comunicado publicado en el diario Granma, del gobernante Partido Comunista, que se dirigió este jueves a las autoridades para persuadir a los disidentes que abandonaran la Basílica Menor de Nuestra Señora de la Caridad después de que sus ocupantes se negaron a salir del templo tras poco más de 48 horas en el lugar.

"El Cardenal Jaime Ortega se dirigió a las autoridades correspondientes para que invitaran a los ocupantes a abandonar el Santuario y la Basílica Menor de Nuestra Señora de la Caridad", dijo Orlando Márquez, portavoz de la Iglesia Católica en un comunicado.

"Los trece ocupantes fueron invitados a salir del templo y no ofrecieron resistencia", destacó.

La acción policial duró 10 minutos y puso fin a un incidente que la Iglesia Católica había denunciado como "ilegítimo e irresponsable" y que amenazaba con nublar la visita que realizará a Cuba el Sumo Pontífice entre el 26 y el 28 de este mes tras su viaje a México.

La policía no portó armas para ejecutar la operación, agregó el texto, y dijo que los disidentes fueron trasladados a una comisaria de la policía inicialmente, pero después fueron llevados a sus respectivas casas.

"La solicitud del Cardenal Ortega a las autoridades reiteraba salvaguardar la integridad de estas personas", señaló el comunicado de la Iglesia que también agregó que los implicados "no serían procesados por este hecho".

Uno de los disidentes, Vladimir Calderón, de 47 años, dijo el miércoles a Reuters desde dentro de la iglesia que estaban "abogando bajo una serie de demandas y exigencias la libertad para los presos políticos, mejoras de salarios (...) libertad de asociación y movimiento".

Márquez dijo en una declaración anterior que hechos similares se produjeron en templos de otras provincias del país, pero aclaró que se habían solucionado.

"Se trata de una estrategia preparada (...) No es un hecho fortuito, sino bien pensado y al parecer con el propósito de crear situaciones críticas a medida que se acerca la visita del Papa Benedicto XVI a Cuba", dijo un comunicado del Arzobispado del miércoles.

La Iglesia Católica en Cuba vive un momento de gran sintonía en sus relaciones con el Gobierno comunista, luego de casi medio siglo de desconfianza mutua tras la revolución de 1959.

En el 2010, el cardenal Ortega y el presidente Raúl Castro dialogaron en La Habana para preparar la excarcelación de más de un centenar de presos políticos, la mayoría de los cuales emigró a España con sus familiares.

En la isla se están dando los últimos toques para organizar la visita del Papa Benedicto XVI, en cuyo programa incluye oficiar misas en Santiago de Cuba, el 26 de este mes, y en La Habana, el 28, además de un diálogo con el mandatario Raúl Castro.

Se desconoce si se reunirá con el ex presidente Fidel Castro, quien estuvo en el poder 49 años hasta que fue reemplazado en el 2008 por su hermano menor debido a una enfermedad.

En enero de 1998, Fidel recibió al Papa Juan Pablo II durante su histórica visita a Cuba.