Durante algunas horas permaneció arrestado el disidente cubano, Guillermo Fariñas, tras protestar por el desalojo de una familia que se había instalado en un local abandonado.

Fariñas relató que él junto a unas veinte personas protestaban arriba del techo de un carro para evitar el desalojo de una embarazada y sus dos hijos.

Explicó que por el hecho fueron detenidas unas 26 personas, informó el Nuevo Herald citando a AP.

"El cargo fue escándalo público y nos hicieron un acta de advertencia que nos negamos a firmar", indicó telefónicamente.