La Habana. El ex presidente estadounidense Jimmy Carter tiene previsto volver este lunes a Cuba por primera vez desde el 2002, para una visita de tres días donde discutirá las tensas relaciones entre Washington y La Habana y la suerte del encarcelado contratista Alan Gross.

Aunque sólo 145 kilómetros de océano separan a los dos rivales de la Guerra Fría, Carter, de 86 años, es el único presidente de su país, en el cargo o retirado, que viaja a la isla desde la revolución de 1959 que derrocó a un dictador apoyado por Estados Unidos y puso en el poder a Fidel Castro.

El y su esposa Rosalynn tienen previsto llegar al Aeropuerto Internacional José Martí de la Habana a las 10.50 hora EDT, para luego reunirse con la comunicad judía de Cuba y después con el cardenal Jaime Ortega, arzobispo de La Habana.

Fidel Castro, ahora de 84 años, recibió a Carter en el aeropuerto en su visita del 2002, pero abandonó la presidencia hace tres años y fue sucedido por su hermano Raúl Castro, de 79 años.

No se sabe si el actual presidente recibirá a Carter esta vez, pero ambos se reunirán para sostener discusiones este martes en la tarde.

El Centro Carter en Atlanta, Georgia, dijo que el viaje es "una misión privada, no gubernamental" para que Carter conozca las nuevas políticas económicas de Cuba y discuta vías para mejorar las relaciones entre ambos países.

Estas se tensaron adicionalmente luego de un breve deshielo bajo el actual mandatario estadounidense, Barack Obama.

Cuba se está preparando para que el Congreso del Partido Comunista apruebe a mediados de abril reformas a la economía de estilo soviético de la isla.

Carter también discutiría la liberación de Gross, de 61 años, quien este mes fue juzgado y sentenciado a 15 años en prisión por proveer acceso ilegal a internet a disidentes cubanos.

Estableciendo bases. Es posible que durante su estadía Carter sólo trate de fijar las bases para la liberación de Gross, ya que según se ha reportado funcionarios cubanos le dijeron que no espere llevarse a Gross cuando abandone la isla el miércoles.

Gross, encarcelado desde su detención en La Habana el 3 de diciembre 2009, estaba trabajando bajo un programa estadounidense que promueve el cambio político en la isla, el que Cuba ve como subversivo.

El caso ha enfurecido a Estados Unidos, que ha dicho que no habrá un acercamiento con Cuba mientras Gross esté encarcelado. Washington sostiene que Gross se encontraba en Cuba sólo para proveer acceso a internet a grupos judíos y que no cometió un crimen.

Muchos creen que Cuba pronto podría estar abierta a la liberación de Gross porque dejó en claro su punto sobre los programas estadounidenses pro democracia y por razones humanitarias.

Tanto la hija de Gross -de 26 años- como su madre -de 88 años- sufren de cáncer.

Gross tiene el derecho de apelar su condena ante la corte más alta de Cuba, pero no se sabe si presentó un recurso.

Durante su único período en la presidencia, Carter adoptó las medidas más significativas hasta la fecha para mejorar las relaciones entre ambos países y en su visita del 2002 llamó a que Washington ponga fin a su embargo comercial contra La Habana.

El también se expresó a favor de la democracia y de una mejoría en la situación de derechos humanos en la isla, e impulsó a los disidentes al mencionar públicamente a su movimiento.

Los hermanos Castro se han quejado regularmente de que Obama ha hecho poco por mejorar las relaciones, pese a su deseo declarado de buscar un "nuevo comienzo" con Cuba.

Obama alivió las restricciones de viaje a Cuba, permitido un libre flujo de remesas a la isla e inició nuevas conversaciones sobre temas inmigratorios y de correos.

Cuba ha liberado a la mayoría de sus prisioneros políticos y está modernizando su economía, pero Obama ha dicho que debe hacer más, incluyendo la liberación de Gross, si quiere mejores relaciones.