La Habana. La Iglesia Católica cubana dijo este martes en una breve nota que el gobierno de la isla no ha notificado el fin de un histórico acuerdo que ha sacado de la cárcel y enviado al exilio a más de un centenar de presos políticos desde mediados del 2010.

La nota del Arzobispado de La Habana, enviada a corresponsales extranjeros, se da luego que el ministerio de Exteriores de España diera por concluido el viernes pasado el proceso de excarcelaciones, tras la llegada de 37 presos políticos y más de 200 familiares como parte de los acuerdos de julio.

Unos 115 presos políticos cubanos emigraron a España con sus familiares desde entonces, entre ellos 40 de 52 disidentes condenados en el 2003 a penas de entre seis y 28 años en un proceso conocido como "Primavera Negra.

Otros 12 de ese grupo que rechazó el exilio fueron liberados gradualmente y permanecen en Cuba en libertad condicional.

Elizardo Sánchez, portavoz de la ilegal Comisión Cubana de Derechos Humanos, sostiene que unos 50 presos políticos permanecen aún en la cárcel.

"Comunicamos que la Iglesia Católica en Cuba no ha recibido, por parte del Gobierno cubano, ninguna notificación referida al cese de dicho proceso", dijo el Azobispado de La Habana.

Papel crucial. España ha sido crucial en los acuerdos entre el cardenal Jaime Ortega y el presidente Raúl Castro. A partir de julio de 2010 el gobierno español de José Luis Rodríguez Zapatero acogió a decenas de excarcelados y sus familiares.

La mayoría aceptó el estatus de protección internacional asistida, que les otorga permiso de trabajo, de residencia y en un plazo de dos años pueden optar por la nacionalidad.

Muchos de los excarcelados habían sido condenados por delitos como piratería y sabotaje, que grupos de derechos humanos han considerado de naturaleza política.

Las liberaciones han sido aplaudidas por la comunidad internacional, pero algunos disidentes sostienen que el gobierno de Cuba aprovechó el acuerdo para deshacerse de la oposición.

Elizardo Sánchez, portavoz de la ilegal Comisión Cubana de Derechos Humanos, sostiene que unos 50 presos políticos permanecen aún en la cárcel.

En declaraciones recientes, Sánchez agradeció el papel "positivo" de la Iglesia Católica y la "generosidad" de España al acoger a más de un centenar de ellos, pero se mostró preocupado por medio centenar que continúa en prisión.

El gobierno cubano considera a los disidentes "mercenarios" al servicio de su enemigo Estados Unidos.