La Habana. Cuba, que se prepara la visita del Papa Benedicto XVI en el 2012, indultará 2.900 presos en los próximos días por razones humanitarias, incluyendo algunos condenados por delitos contra "la Seguridad del Estado", según anunció el viernes el presidente Raúl Castro.

Una nota divulgada en el sitio www.cubadebate.cu, había dicho más temprano que entre las personas que serían puestas en libertad hay mayores de 60 años de edad, enfermos, mujeres y jóvenes sin antecedentes penales previos.

"El Consejo de Estado de la República de Cuba, en cumplimiento de la política establecida y ante las numerosas solicitudes de familiares y diversas instituciones religiosas, en un gesto humanitario y soberano, acordó indultar más de dos mil novecientos sancionados, en atención a las características de los hechos cometidos, la buena conducta mantenida en prisión (...)", dijo la nota oficial divulgada en el sitio www.cubadebate.cu.

En un discurso ante el Parlamento más tarde el viernes, que fue difundido por la televisión estatal, Castro comentó la medida, destacando que serán liberados 86 ciudadanos extranjeros -de 25 países- presos en la isla, incluidas 13 mujeres, "bajo condición previa de que los gobiernos de sus naciones de origen acepten la repatriación".

Un vocero del Gobierno que pidió no ser identificado dijo a Reuters por teléfono que el contratista estadounidense Alan Gross, condenado a 15 años por delitos contra el Estado y cuyo caso empeoró las malas relaciones con Washington, no está en la lista de los que serían indultados.

Castro dijo ante unos 600 diputados que la decisión de hacer un indulto masivo tuvo en cuenta la anunciada visita del Papa y la celebración del 400 Aniversario del hallazgo de la Virgen de la Caridad del Cobre, considerada la patrona de Cuba.

Indulto en "próximos días". El texto oficial aclaró que, "salvo contadas excepciones", no quedan en el indulto los sancionados por delitos de espionaje, terrorismo, asesinato, homicidio, tráfico de drogas, pederastia con violencia, violación y corrupción de menores.

Castro dijo en su discurso que los indultos se harán efectivos en "los próximos días", sin ofrecer otros detalles.

El Papa Benedicto XVI confirmó este mes su visita a México y Cuba. Una comisión papal que prepara el viaje fue recibida recientemente por el mandatario Raúl Castro, quien mostró su satisfacción por la llegada del Sumo Pontífice.

El indulto de presos llega después de que el Gobierno liberó entre 2010 y 2011 a más de un centenar de reos políticos, incluyendo a 52 disidentes condenados a largas penas en el 2003.

Las liberaciones que concluyeron a comienzos del 2011 fueron resultado de un inédito diálogo entre la Iglesia Católica y Castro a mediados del 2010. La mayoría viajó a España y otros países con sus familiares.

La visita de Benedicto XVI es la segunda que realiza un Papa a la isla. En 1998 Cuba recibió al fallecido Juan Pablo II. A fines de la década de 1990 fueron excarcelados unos 300 presos.

El vocero de la ilegal pero tolerada Comisión Cubana de Derechos Humanos, Elizardo Sánchez, desestimó la medida.

"Lo que hace (el Gobierno) con este indulto son muecas no gestos (...) ni una palabra en cuanto a despenalizar el ejercicio de los derechos humanos. Se trata de una medida de poco calado", dijo Sánchez, quien como el resto de los disidentes es catalogado por el Gobierno como mercenario al servicio de su enemigo Estados Unidos.