La Habana. Estados Unidos interceptó y devolvió a Cuba una embarcación robada y a sus cuatro tripulantes, dijo el Gobierno cubano, en un episodio de cooperación entre los viejos enemigos políticos.

Según una nota oficial del ministerio del Interior leída en la radio estatal, agentes de seguridad cubanos encargados de custodiar la base náutica de Tarará, en las afueras de La Habana, robaron la embarcación con la intención de ingresar en territorio de Estados Unidos.

"Las autoridades estadounidenses interceptaron y devolvieron a Cuba el 2 de agosto de 2010 a los referidos nacionales y el medio naval, en cumplimiento de los acuerdos migratorios vigentes entre los dos países", dijo la nota que no especificó otros detalles del suceso.

La operación es resultado del "intercambio informativo entre las Tropas Guardafronteras de Cuba y el Servicio de Guardacostas de los Estados Unidos", agregó.

La nota oficial aclaró que está en marcha un proceso de investigación en torno a los hechos y dijo que los cuatro hombres "emplearon la fuerza y causaron daños a medios e instalaciones".

Cientos de miles de cubanos han emigrado ilegalmente a Estados Unidos en las últimas décadas, usando desde modernas lanchas rápidas hasta precarias embarcaciones para alcanzar el Estrecho de Florida, a sólo 145 kilómetros de las costas de la isla.

Cuba ha acusado por años a Estados Unidos de promover la inmigración ilegal, debido a una política migratoria que ofrece un trato preferencial a los cubanos que llegan a sus costas.

El Gobierno de Obama reactivó las conversaciones migratorias para verificar un acuerdo de la década de 1990 que buscó poner fin a un éxodo masivo, y que habían sido interrumpidas por su predecesor George W.Bush en 2004.

Según el acuerdo de 1995, Cuba se comprometió a frenar las salidas ilegales y Estados Unidos a repatriar a los inmigrantes interceptados en alta mar y entregar unos 20.000 visados anuales.