La Habana. La sorpresiva decisión del Gobierno de Cuba de excarcelar a 52 prisioneros políticos permite al presidente Raúl Castro reducir las fricciones tanto dentro como fuera de la isla, y centrarse en sacar al país de su crisis económica, dijeron cubanos y expertos.

Analistas afirmaron que Castro parece intentar superar un tema que ha dañado por largo tiempo la imagen internacional de Cuba, además de sus relaciones diplomáticas y comerciales, perjudicando a su economía.

"Creo que los prisioneros están siendo liberados por una combinación de razones, todas relacionadas con la necesidad de turismo, comercio e inversión para aliviar la catástrofe económica a la que Cuba se aproxima", dijo a Reuters el abogado Timothy Ashby, basado en Miami.

"Los prisioneros, especialmente los que llevan adelante una huelga de hambre, son una vergüenza internacional y complican las relaciones con socios comerciales", explicó Ashby, ex funcionario del Departamento de Comercio estadounidense, encargado de los negocios con Cuba y el Caribe.

Las metas inmediatas, dijo, podrían ser enviar una señal positiva a Estados Unidos y Europa, donde podrían tomarse decisiones claves que afecten a Cuba en los próximos meses.

Cuba quiere que el Congreso de Estados Unidos apruebe un proyecto de ley que termine con el prolongado veto para que los estadounidenses viajen a la isla -parte de un embargo comercial de 48 años aplicado por Washington- que podría llevar masas de turistas y un esperado flujo de ingresos al país caribeño.

Delegaciones comerciales que recientemente visitaron Cuba dijeron que sus funcionarios los instaron a respaldar e impulsar la aprobación de la ley.

Castro ha buscado mejorar las relaciones con la Unión Europea y presionar para que el bloque reconsidere su actual postura, que vincula la total cooperación económica con la excarcelación de reos políticos y avances en temas de derechos humanos.

Su esperanza de que se produjera un cambio este año, cuando España lideraba el bloque de 27 naciones, se vieron opacadas por controversias de derechos humanos, pero la UE revisará el asunto en noviembre,

Economía cubana en problemas. Castro "seguramente sabe que una liberación sustancial de prisioneros posiblemente causará una reacción desde Washington y Europa, como debería", dijo Phil Peters, un analista sobre Cuba en el grupo de expertos Lexington Institute situado en Arlington, Virginia.

El mandatario cubano, que sustituyó a su hermano Fidel Castro como presidente en 2008, intenta desesperadamente modernizar la economía cubana, afectada por huracanes, la crisis financiera global e ineficiencias crónicas.

Ha tomado pequeños pasos hacia una reforma económica y ha habido señales de que habrá iniciativas mayores.

Pero desde el 23 de febrero, cuando el reo disidente Orlando Zapata Tamayo murió tras una huelga de hambre buscando mejorar las condiciones de encarcelamiento, Cuba ha sido ampliamente condenada por su historial de derechos humanos.

La muerte de Zapata fue seguida de inmediato por la larga y riesgosa huelga de hambre del disidente Guillerno Fariñas. El directo acoso del Gobierno al grupo "Damas de Blanco" durante marchas en abril y marzo por la liberación de presos políticos aumentó las críticas internacionales contra las autoridades cubanas.

Tanto Fariñas como las "Damas de Blanco" demandan la liberación de prisioneros, que incluye a los 52 que serán excarcelados en los próximos cuatro meses.

Por ahora, la liberación de reos ha calmado a los críticos extranjeros y podría ayudar a Castro a centrarse en mejorar la economía, dijo Anya Landau French, una experta en Cuba en la New America Foundation, con sede en Washington.

"¿Por qué Raúl está haciendo esto? Podría ser por las críticas internas o externas, o por sacarse de encima una distracción mientras ellos se enfocan en la economía", sostuvo.

Reacción contra el estancamiento. Fariñas terminó su huelga de hambre el día después de que las liberaciones fueron anunciadas. La líder de las "Damas de Blanco", Laura Pollán, dijo este domingo que el grupo continuará con sus marchas de protesta semanales hasta que Cuba libere a todos sus prisioneros políticos, que se estiman en 167.

Pero el tema central del grupo era la liberación de los 52, sus hijos y esposos que fueron arrestados en una redada en 2003.

Cuba quiere enviar a los prisioneros liberados y a sus familias a España y hasta ahora la mayoría ha aceptado la oferta. Eso significa que muchas de las "Damas de Blanco" podrían irse pronto.

La disidente Miriam Leiva dijo que liberar a los prisioneros "resuelve una gran injusticia" y reduce un tema "que ha trabado cualquier tipo de apertura interna y también exterior".

"El pueblo cubano tiene muchas opiniones (...) y creo que incluso en el Gobierno (se piensa) que esta sociedad no puede seguir estando estancada", expresó.

Ashby dijo que la liberación indicaba que sangre nueva estaba comenzando a hacerse sentir en el liderazgo cubano.

"Señala un cambio más amplio en el sentido de que la generación de cubanos más joven orientada a los negocios en posiciones de liderazgo en el Gobierno está incómoda con la represión arcaica y las complicaciones comerciales que crea", indicó.

Pero los expertos añadieron que estaba por verse cómo Estados Unidos responderá a la liberación de prisioneros.

Washington ha exigido la liberación de prisioneros políticos como condición para mejorar las relaciones, pero puede que no esté de humor para realizar un gran cambio debido a la detención en diciembre del contratista estadounidense Alan Gross en Cuba por sospecha de espionaje.

Funcionarios estadounidenses y sus empleadores han dicho que no era un espía sino que estaba en Cuba facilitando acceso a internet a grupos judíos.

"No sé si este Gobierno (estadounidense), tímido y no muy activo hasta ahora respecto a Cuba, responderá", concluyó Peters.