La Habana. Cuba liberará próximamente a uno de los 13 presos políticos que se niegan a marcharse del país, una condición aceptada por decenas de disidentes excarcelados este año tras un histórico acuerdo con la Iglesia Católica, dijeron familiares este sábado.

Lidia Lima, esposa del disidente Arnaldo Ramos Lauzurique, de 68 años y condenado en 2003 a 18 años de prisión, dijo que el cardenal cubano Jaime Ortega les informó que su marido sería liberado.

"El cardenal (Jaime Ortega) se comunicó conmigo para decir que van a liberar a Arnaldo ( Ramos Lauzurique) pero no se sabe cuándo", dijo Lima.

"Estoy muy contenta, yo lo que tengo es deseos de que esté aquí en su casa", agregó emocionada la mujer que dijo que su esposo también fue avisado de su liberación.

Ramos Lauzurique forma parte de un grupo de 13 presos que rechazaron su liberación a cambio de marcharse junto con sus familias a España u otros países.

Hasta ahora no hay informes de que otros familiares han sido avisados de más excarcelaciones.

Tras el histórico pacto entre la Iglesia y el gobierno cubano en mayo, treinta y nueve disidentes que aceptaron exiliarse fueron liberados progresivamente desde julio y llevados hasta la escalerilla del avión.

El anuncio de la próxima liberación de Ramos Lauzurique llega a casi una semana de cumplirse el plazo de cuatro meses fijado por el presidente Raúl Castro para liberar a 52 disidentes encarcelados en el 2003 durante un proceso conocido como la Primavera Negra que los condenó a apenas de entre 6 y 28 años.

El retraso en el plazo provocó reacciones del grupo de familiares de los presos políticos Damas de Blanco que solicitaron esta semana reuniones con diplomáticos europeos y autoridades católicas para exigir el cumplimiento de los acuerdos.

"Estamos muy contentos porque a menos de 24 horas de la reunión con el cardenal (Jaime) Ortega, ya empezamos a ver los resultados", dijo a Reuters Bertha Soler, una de la líderes de las Damas de Blanco, un grupo que por años caminó en silencio por La Habana para exigir la liberación de sus parientes.

Las excarcelaciones iniciadas en julio han sido aplaudidas por la comunidad internacional, pero Estados Unidos aclaró que espera más avances en derechos humanos para flexibilizar sus sanciones contra Cuba.

El gobierno cubano considera a los disidentes "mercenarios" al servicio de su enemigo Estados Unidos.