La Habana. Cuba manifestó este jueves su disposición al diálogo con la Unión Europea y a establecer un "marco bilateral" sin injerencias en sus relaciones, rompiendo el hielo tras recientes tensiones ante reclamos europeos por las condiciones de presos políticos en la isla.

El canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, y el ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación de España, Miguel Ángel Moratinos, se reunieron este jueves en París poco antes de que este lunes la Unión Europea (UE) revise en Luxemburgo la denominada "Posición Común" que condiciona los nexos con La Habana desde 1996 al respeto de los Derechos Humanos.

"El Ministro Bruno Rodríguez Parrilla manifestó la voluntad de Cuba de mantener una relación respetuosa, que obligatoriamente pasa porque la UE reconozca y trate a Cuba en igualdad de condiciones", dijo un comunicado de la cancillería cubana, divulgado en París y en La Habana.

Asimismo "reiteró que la injerencista y unilateral Posición Común (...) constituye el principal obstáculo para la normalización plena de las relaciones", agregó.

El encuentro entre Moratinos y Rodríguez debió efectuarse el pasado 6 de abril, pero fue aplazado tras las tensiones surgidas entre la UE y el Gobierno de La Habana poco después del fallecimiento del preso político Orlando Zapata luego de 85 días en huelga de hambre.

Cuba recibió entonces una lluvia de críticas de Estados Unidos y Europa debido a la situación de los derechos humanos luego de la muerte de Zapata y el acoso a las Damas de Blanco, un grupo de esposas y madres de opositores presos condenados a penas de entre 6 y 28 años de cárcel.

La reunión fue la cuarta de este tipo entre Cuba y la UE en el marco del diálogo político reanudado en octubre de 2008, tras la decisión de los líderes europeos de eliminar las sanciones diplomáticas que pesaban sobre la isla desde marzo del 2003 y que estaban congeladas desde el 2005.

"La Posición Común es un obstáculo insalvable para la completa normalización de relaciones entre la UE y Cuba, y ha encomiado el esfuerzo de la presidencia española con la que coincido en que la Posición Común debe ser cambiada porque no funciona. Para Cuba resulta injerencista y obsoleta", afirmó Rodríguez.

Moratinos, por su parte, dijo al término de la reunión que fue "constructiva pero con algunas diferencias".

"Hemos cubierto la agenda de forma satisfactoria y vamos a seguir trabajando en el futuro para reforzar las relaciones entre la UE y Cuba", dijo el ministro español.

La "Posición Común", en vigor desde 1996 a instancias del entonces presidente del Gobierno español José María Aznar, condiciona el diálogo con La Habana al respeto de los derechos humanos y a los avances en la democracia en la isla de Gobierno comunista.