La Habana. Cuba otorgó una visa al veterano diplomático Philip Goldberg para que dirija la embajada de Washington en La Habana, dijo este miércoles un funcionario estadounidense, en una señal de que los países quieren mantener abiertas sus líneas de comunicación pese al deterioro en las relaciones bajo el Gobierno de Donald Trump.

Goldberg, cuyo nombramiento fue anunciado públicamente en diciembre de 2017, ha desempeñado varios cargos como el de embajador de Estados Unidos en Filipinas, jefe de la misión de su país en Kosovo y secretario de Estado adjunto de inteligencia e investigación.

En el 2008, fue expulsado de Bolivia cuando era embajador, porque Evo Morales lo acusó de conspirar contra su Gobierno y fomentar el descontento social, señalamientos que el Departamento de Estado calificó de "infundados".

El diplomático, quien asumirá como encargado de negocios en cuestión de días, probablemente pasará cerca de seis meses en el cargo, pero no está definido cuánto tiempo lo ejercerá, dijo el funcionario estadounidense quien habló bajo condición de anonimato.

Estados Unidos no ha tenido un embajador en La Habana durante más de 50 años. Ambos países restablecieron formalmente sus relaciones diplomáticas en julio del 2015.

El Departamento de Estado no ofreció declaraciones sobre el tema. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba tampoco respondió de inmediato a una solicitud de comentarios.

Las relaciones entre Estados Unidos y Cuba se han deteriorado durante el último año desde que Trump llegó a la Casa Blanca y revirtió el acercamiento emprendido por el gobierno de su predecesor Barack Obama.

Los vínculos se han visto gravemente dañados por una serie de misteriosos incidentes que, según Estados Unidos, han afectado la salud de 24 miembros de su personal en la embajada en Cuba y sus familiares desde diciembre de 2016.

Washington redujo el 29 de septiembre su presencia diplomática en Cuba en más de la mitad y advirtió a sus ciudadanos que no viajaran a la isla debido a lo que denominó "ataques" acústicos que causaron pérdida de audición, mareos y fatiga al personal de su embajada en La Habana.

Estados Unidos también expulsó a 17 diplomáticos cubanos de su sede en Washington.

Investigadores estadounidenses están analizando varias teorías, incluida la probabilidad de un ataque "viral" para explicar qué pudo enfermar a los estadounidenses, dijo el Departamento de Estado el 9 de enero.

Funcionarios estadounidenses han dicho que es "incomprensible" que el Gobierno cubano no hubiera tenido conocimiento de lo sucedido o quién fue el responsable, aunque no llegaron a atribuir la culpa directa a La Habana.

Funcionarios cubanos que llevan a cabo una investigación han negado cualquier participación o conocimiento de lo que está detrás de los presuntos "ataques" acústicos.

En un discurso el 1 de febrero, el secretario de Estado de Estados Unidos, Rex Tillerson, dejó en claro que su país desea mantener comunicación con Cuba a pesar de los incidentes de salud y muchos desencuentros con La Habana sobre lo que dijo que eran faltas democráticas y violación a los derechos humanos.

Goldberg sería el funcionario de más alto rango del servicio exterior de Washington en La Habana, dijo el funcionario estadounidense.

Estados Unidos no ha tenido un embajador en La Habana durante más de 50 años. Ambos países restablecieron formalmente sus relaciones diplomáticas en julio del 2015.