Un masivo desfile protagonizaron cientos de miles de cubanos de todos los sectores laborales y organizaciones políticas y de masas, en el acto central por el 1 de mayo, ante la Plaza de la Revolución José Martí, de la capital, encabezados por el presidente Raúl Castro.

En la celebración también tomaron parte más de 2.000 representantes de 162 organizaciones sindicales y de movimientos sociales y de solidaridad con la isla, procedentes de 73 países de todos los continentes.

Bajo el lema "Unidos por un socialismo próspero y sustentable", enarbolado por la Central de Trabajadores de Cuba (CTC), de 3,5 millones de afiliados, el acto rindió especial tributo al extinto presidente de Venezuela, Hugo Chávez, y ratificó el apego de la nación a los principios socialistas y de solidaridad con los pueblos.

En su alocución a los participantes, el miembro del Buró Político del Partido Comunista de Cuba y vicepresidente del Consejo de Estado, Salvador Valdés Mesa, rindió homenaje a "ese gigante que entró en la historia como prócer de América, y a su extraordinaria obra que es la Revolución Bolivariana".

En presencia del presidente Raúl Castro, Valdés llamó a potenciar el protagonismo sindical y reiteró la voluntad inspiradora con que los cubanos participan en el cumplimiento de los Lineamientos aprobados por el PCC para revitalizar la economía nacional y actualizar el modelo socialista en el país.

Instó además a continuar elevando la producción y la calidad de los servicios, las exportaciones y la sustitución de importaciones, así como el enfrentamiento a las indisciplinas, ilegalidades y corrupción.

Tras señalar la crisis global, con desempleo, rebaja salarial, pérdida de beneficios sociales y represión laboral, y aún conflictos que amenazan al género humano, Valdés destacó que en Cuba vive un pueblo privilegiado que no padece esos males, disfruta de los derechos humanos fundamentales, y donde ningún ciudadano es desamparado.

En su intervención por el Día Internacional de los Trabajadores, el dirigente repudió el bloqueo impuesto por Estados Unidos a la mayor de las Antillas, y llamó a la más amplia solidaridad internacional por la liberación de los cinco cubanos prisioneros políticos en la nación norteña.

Dijo que este desfile se produjo en el ámbito de los preparativos para el XX Congreso de la CTC, para el cual toda la masa laboral cubana debate el documento base y el Código del Trabajo.

El desfile fue iniciado por trabajadores de la ciencia, entre ellos las representaciones de la Industria biotecnológica y farmacéutica, el Centro de Inmunología molecular, el de Ingeniería Genética y Biotecnología -creador del Heberprot-P para el pie diabético-, y el Instituto Finlay -productor de vacunas.

De igual forma marcharon productores de medicamentos y entidades de tratamientos especializados, y representantes del deporte y la educación, entre ellos glorias deportivas, trabajadoras de los círculos infantiles, profesores, instructores de arte, y estudiantes de las universidades habaneras.

Se sumaron igualmente la Escuela Latinoamericana de Medicina y el emblemático Instituto preuniversitario vocacional Vladimir Ilich Lenin.

El acto central por el 1 de Mayo en Cuba contó asimismo con la presencia de los constructores, clubes de computación, los trabajadores de las Comunicaciones, del Transporte, la prensa y los Civiles de la Defensa, así como de las Fuerzas Armadas revolucionarias y el Ministerio del Interior y las organizaciones de masa del país.

Cada municipio habanero desfiló con una representación de sus principales industrias, entre ellos Cotorro, encabezado por Antillana de Acero, la mayor fábrica del país.

Por el sector de la cultura, desfilaron artistas del Ballet Nacional de Cuba, el cabaret Tropicana, la compañía de teatro infantil la Colmenita y el instituto cubano del cine (ICAIC), junto a comitivas del el Acuario Nacional y el Zoológico Nacional.

Otros participantes fueron los representantes de Cubana de Aviación, el Turismo y la refinería de petróleo Ñico López, acompañados por visitantes de numerosas naciones, como Chile, Uruguay, Venezuela y Panamá, quienes quisieron sumarse a la celebración de los trabajadores cubanos y sus familiares.