La Habana. Tropas y vehículos de combate atravesaron el sábado una plaza de La Habana mientras aviones de guerra surcaban el cielo, en el desfile militar realizado horas antes de la apertura del congreso del gobernante Partido Comunista que buscará modernizar el socialismo en Cuba.

Unos 1.000 comunistas cubanos se reunirán por cuatro días desde el sábado en la tarde para aprobar unas 300 reformas económicas impulsadas por el presidente Raúl Castro, a fin de salvar el sistema socialista más allá de la supervivencia de sus líderes históricos.

La celebración coincide con el medio siglo de la invasión de Bahía de Cochinos y la instauración del socialismo en 1961.

El presidente Castro siguió desde una tribuna el desfile que mostraba los medios de combate de la era soviética con los que la isla buscaría hacer frente a una eventual agresión de su histórico enemigo, Estados Unidos.

"Al imperio, un mensaje claro: los jóvenes no fallaremos (...) !Viva el socialismo! !Viva Cuba libre!", dijo Maidel Gómez, una dirigente estudiantil, en un discurso que abrió el desfile.

Cohetes antitanques, lanzacohetes, obuses, instalaciones para lanzamiento de misiles y cañones autopropulsados, todos "modernizados" en la isla, surcaron una avenida recién reparada en La Habana.

"Dispuestos en todo momento a proteger nuestro cielo por difícil que sea la situación", dijo un locutor mientras unos cinco Mig soviéticos y varios helicópteros de combate sobrevolaban el sector.

Fallida invasión. El congreso del Partido Comunista, del 16 al 19 de abril, coincide con el aniversario 50 de la invasión de exiliados cubanos por Bahía de Cochinos, una acción militar respaldada por Estados Unidos en 1961 para socavar a la revolución.

Cuba y sus líderes consiguieron derrotar entonces a sus enemigos en sólo 72 horas y la hazaña es considerada en la isla como "la primera derrota del imperialismo en América".

"!Patria o Muerte. Venceremos!", se leía en uno de los edificios que rodea la plaza, decorado con banderas y fotos del líder Fidel Castro.

Se espera que el congreso comunista apruebe cerca de 300 reformas emprendidas por el presidente Raúl Castro para salvar su sistema socialista, incluyendo la reducción de más de un millón de empleos estatales y la expansión del sector privado para impulsar la economía controlada por el Estado.

El Gobierno dice que el giro en la economía es impostergable, pero que no aspira instalar el capitalismo ni abrazar la economía de mercado.

"El VI Congreso del Partido debe ser, por ley de la vida, el último de la mayoría de los que integramos la Generación Histórica; el tiempo que nos queda es corto", dijo Castro en diciembre ante el Parlamento.

Desde que reemplazó a su hermano Fidel Castro en 2008, Raúl emprendió una cruzada para hacer eficiente la precaria economía de la isla. Desde entonces reformó el sector agrícola, dio luz verde a más iniciativa privada y está intentando que unas 3.700 empresas estatales ganen cierta autonomía.

El congreso dará señales sobre el nuevo liderazgo que deberá reemplazar a la dirección histórica en el poder desde hace medio siglo.

Semanas atrás Fidel Castro sorprendió al anunciar por primera vez que había depuesto incluso su cargo como primer secretario del Partido Comunista cuando se enfermó en el 2006. Se espera que sea su hermano Raúl quien lo reemplace.