La Habana. El Gobierno cubano enviará un total de 17 presos políticos a España en los próximos días, dentro de un histórico diálogo entre las autoridades comunistas de la isla y la Iglesia Católica.

Inicialmente, la Iglesia Católica había anunciado que cinco presos políticos irían junto con sus familias a España, pero el sábado anunció que otros 12 detenidos se sumarían al contingente.

El acuerdo entre el Gobierno de Raúl Castro y la iglesia sacaría de las cárceles a 52 opositores de un grupo de 75 condenados en el 2003 a penas de entre 6 y 28 años de prisión.

"Suman 17 los prisioneros que han aceptado la propuesta de salir de la prisión y trasladarse a España", dijo el Arzobispado de La Habana en una nota de prensa emitida el sábado.

El Gobierno ha comunicado a través de la Iglesia que las excarcelaciones se producirían en un plazo de cuatro meses.

El acuerdo entre el Gobierno de Raúl Castro y la iglesia sacaría de las cárceles a 52 opositores de un grupo de 75 condenados en el 2003 a penas de entre 6 y 28 años de prisión.

Los prisioneros que lo deseen podrán viajar a España con sus parientes, ha dicho la Iglesia, aunque no está claro si los que lo deseen podrán permanecer libres en la isla.

Preparativos de viaje. Los familiares de un primer grupo de cinco prisioneros políticos que saldría rumbo a España en los próximos días aguardaban el sábado para ser trasladados a La Habana antes de viajar a Europa.

"Nos van a concentrar en La Habana a todos, estamos esperando que un auto del Gobierno nos recoge de un momento a otro para llevarnos a La Habana", dijo Moralinda Paneque, madre del preso político José Luis García Paneque.

"Supe que ya mi hijo está camino a La Habana también, el va en otro auto, allá nos vamos a encontrar con él", dijo la mujer que vive en la provincia de Las Tunas, a unos 657 kilómetros al este de La Habana y viaja con su esposo, su hija y una nieta.

Familiares de Antonio Villareal confirmaron también que estaban siendo trasladados a La Habana desde Santa Clara, una ciudad ubicada a unos 270 kilómetros de La Habana.

Un segundo grupo de cinco presos políticos y sus familias fue notificado el sábado por funcionarios de la Seguridad del Estado que su proceso para viajar a España está en marcha.

"Mañana domingo nos hacen un chequeo médico a mí y a mi hijo para salir pronto para España", dijo por teléfono a Reuters Irene Viera, esposa del preso político Julio César Galvez, incluido en la lista del sábado. "Ya me estoy despidiendo de las amistades", dijo Viera.

Disidentes esperan cambios.La excarcelación de medio centenar de opositores es parte de un insólito acercamiento entre el Gobierno y la Iglesia Católica que comenzó en abril, cuando el cardenal Ortega intervino para que cesara el acoso contra las Damas de Blanco, un grupo de esposas y madres de presos políticos.

Poco antes del diálogo, la relegada Iglesia Católica, que por décadas estuvo a la sombra en la política local, emergió en los últimos meses con un papel más activo en el debate sobre los problemas de una sociedad abatida por la crisis económica.

Su diálogo con el Gobierno iniciado en mayo consiguió la liberación de un disidente enfermo, el traslado de unos 18 a prisiones cercanas a sus familias y el compromiso de excarcelar a 52 que están tras las rejas desde el 2003, tras un proceso conocido como "Primavera Negra".

Esposas y madres del medio centenar de presos políticos que serán excarcelados en los próximos días aguardaban con ansiedad el sábado por las liberaciones mientras esperan cambios en Cuba.

"Creo que este es el comienzo de muchos cambios", dijo a Reuters Oleivys García, esposa de Pablo Pacheco, incluido entre los primeros cinco presos políticos que serán liberados y viajarán a España.

"(El tema de los presos políticos) ponía una tela oscura en todo tipo de mesa de conversaciones", afirmó por teléfono desde Ciego de Avila, la ciudad donde vive a 423 kilómetros al este de La Habana.

La inusual gestión pactada entre el Gobierno y la iglesia provocó esta semana el aplauso de Europa y del enemigo histórico de la isla, Estados Unidos.

"Se abre una nueva etapa para Cuba", dijo el ministro de Asuntos Exteriores español, Miguel Angel Moratinos, cuyo Gobierno ha optado por el diálogo en lugar del aislamiento contra las autoridades comunistas.

La secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, también acogió el anuncio. "Creemos que es una señal positiva", dijo Clinton esta semana.