La Habana. Los primeros ministros, un vice premier, varios cancilleres y otros altos funcionarios estuvieron esta semana en Cuba, que vivió otros siete días de intenso ajetreo diplomático.

El primer ministro de Timor Oriental, Rui María de Araujo, concluyó el jueves una estancia de casi una semana en la isla, donde se reunió con el presidente Raúl Castro y con el titular de la Asamblea Nacional (parlamento unicameral), Esteban Lazo.

El premier timorense negoció con las autoridades sanitarias la extensión de la colaboración de la brigada médica cubana en Timor Oriental y analizó la posibilidad de establecer hospitales universitarios en allí, como vía para reforzar la formación de médicos no sólo de ese país asiático, sino también de la región.

Rui María de Araujo reveló que está en curso el análisis sobre la forma de establecer cooperación en control biológico de vectores, para atacar al mosquito que produce el dengue y la malaria, de alta prevalencia en Timor Oriental.

Más breve fue la visita del primer ministro de Eslovaquia, Robert Fico, quien en apenas dos días en La Habana se reunió con Castro, con el vicepresidente primero Miguel Díaz Canel y con el vicepresidente Ricardo Cabrisas.

Como resultado de la visita fueron firmados un acuerdo sobre la resolución de la deuda, cuyo monto y detalles no se hicieron públicos, así como un memorando especial entre empresas de los dos países del área energética.

También pasó por La Habana el viceprimer ministro de Santa Lucía, Philip J. Pierre, quien se entrevistó con el vicepresidente Cabrisas y con otros altos funcionarios cubanos en la búsqueda de mecanismos para incrementar el comercio bilateral y con otros estados del Caribe.

Pierre es también ministro de Infraestructura, Servicios portuarios y Transporte de la pequeña isla caribeña de Santa Lucía.

Entre los cancilleres que estuvieron en la capital cubana sobresale el argentino Marco Timerman, quien también se reunió con Castro y con su par cubano, Bruno Rodriguez, con quien firmó un memorándum de entendimiento para consultas políticas intercancillerías.

Timerman llegó a Cuba 17 días después de su presidenta argentina Cristina Fernández, quien visitó a La Habana para coincidir con la estancia del Papa Francisco y asistir a la misa que éste ofició en la capital cubana, ocasión en  que fue recibida por su homólogo Raúl Castro.  

También estuvo en Cuba el ministro de Asuntos Exteriores de los Emiratos Arabes Unidos, Abdullah Bin Zayed Al-Nahyan, quien, junto a Rodríguez, firmó un acuerdo de servicios aéreos e inauguró una Embajada en La Habana.