México. El secretario de Hacienda de México, Luis Videgaray, dijo este viernes que el presidente de México, Enrique Peña Nieto, no renunciará como lo reclama la oposición, en medio de la crisis que vive el país por la desaparición de 43 estudiantes.

"Peña Nieto es presidente por mandato mayoritario del electorado mexicano y seguirá siendo presidente hasta el último día de su mandato", dijo el ministro a la cadena Televisa.

Videgaray dijo que Peña Nieto, quien el pasado 1 de diciembre cumplió dos años de Administración en medio de protestas, "seguirá siendo presidente para transformar el país y llevar a cabo cambios que son complejos, pero necesarios".

El buen momento que vivía el gobierno de Peña Nieto por las reformas que impulsó en distintos ámbitos para transformar y modernizar el país se vio empañado por la desaparición de 43 estudiantes del sureño estado de Guerrero en septiembre pasado.

Los estudiantes de magisterio, quienes presuntamente fueron asesinados e incinerados para borrar su rastro, desaparecieron en una operación orquestada por autoridades corruptas de la ciudad de Iguala y el cártel Guerreros Unidos.

Desde la desaparición en el país se han realizado marchas multitudinarias para condenar el hecho y reclamar la renuncia de Peña Nieto. En redes sociales también se han promovido campañas en las que se reclama la salida del mandatario.

Además de la desaparición de los jóvenes, Peña Nieto afrontó un escándalo por la revelación de que su esposa, Angélica Rivera, había encargado a un contratista del gobierno la construcción de una lujosa mansión en la capital mexicana.

Las críticas desatadas en torno a la residencia llevaron a Rivera, actriz de profesión, a anunciar la venta de la propiedad y a Peña Nieto a hacer pública su declaración patrimonial completa.

El escándalo revivió este jueves, cuando un diario estadounidense reveló que Videgaray también había adquirido una vivienda al mismo empresario.

En ambos casos se ha argumentado que no hubo conflicto de interés porque las casas fueron adquiridas en un momento en que Peña Nieto y Videgaray no eran funcionarios públicos.