Lima. Al menos un soldado y dos rebeldes de Sendero Luminoso murieron en un enfrentamiento en una región andina de Perú, dijo este viernes el gobierno, en una seguidilla de ataques que ha dejado seis muertos esta semana y que apunta a seguir de cara a los comicios regionales y presidenciales.

El enfrentamiento se produjo este jueves en una localidad de la región Ayacucho, cuna del maoísta Sendero Luminoso. Horas antes otro choque en la región vecina de Apurímac había dejado al menos cuatro policías heridos, agregaron.

"Lamentamos que del lado nuestro un soldado haya muerto", dijo el primer ministro, Javier Velásquez, a periodistas.

"Ha habido enfrentamientos con las fuerzas residuales del terrorismo aliado del narcotráfico y, en efecto, ha habido una importante baja de los terroristas", agregó.

Velásquez precisó que entre los rebeldes muertos figura uno de los hermanos del camarada "José", un líder guerrillero que opera en la zona andina del Valle de los Ríos Apurímac y Ene (VRAE), al sureste de Lima.

"De ninguna manera el gobierno va a renunciar a liquidar los últimos rezagos del terrorismo", afirmó.

El gobierno del presidente Alan García ha lanzado una ofensiva en las localidades donde opera la guerrilla, en un intento por contener un rebrote de la violencia, pero en más de un año el saldo es de unos 50 militares y policías muertos en enfrentamientos o ataques rebeldes.

Asimismo, la policía y funcionarios antidrogas reiniciaron en enero un programa de reducción de los cultivos de la hoja de coca, principal insumo en la elaboración de cocaína, de la cual Perú es el segundo exportador mundial, después de Colombia.

Protagonismo. Sin embargo, expertos coinciden en que los esfuerzos del gobierno van por el camino equivocado.

"El último ataque u hostigamiento a la base contrasubversiva que se produjo el día de ayer grafica cómo se siguen arrastrando los principales errores en la respuesta del Estado a Sendero Luminoso", dijo Rubén Vargas, consultor en temas de seguridad.

"El grave problema en la respuesta del Estado, de las fuerzas del orden del VRAE de no manejar adecuadamente una inteligencia que les permita adelantarse a las acciones terroristas, sigue siendo el principal talón de aquiles", agregó.

El choque del jueves se produce luego de que el martes guerrilleros de Sendero Luminoso emboscaron en la región selvática de Huánuco -en el norte de Ayacucho- a una patrulla de policías y funcionarios que erradicaban cultivos ilegales de hoja de coca, dejando un agente y dos civiles muertos.

Actualmente, remanentes de Sendero Luminoso actúan en tres zonas remotas de Perú donde se encuentran los mayores centros de producción de cocaína y cultivos de hoja de coca.

Además del VRAE, gran parte de los rebeldes opera en la zona del Huallaga, en el noreste de Lima, liderado por el camarada "Artemio", quien a inicios de abril planteó nuevamente al gobierno deponer las armas a cambio de un diálogo político comandado por el apresado fundador del grupo, Abimael Guzmán.

"La acción armada de Artemio (líder senderista de la zona), si fuera Artemio, es para mostrar al Estado que están presentes, quieren demostrar que frente a la facción del VRAE también son capaces de actuar en forma armada", dijo Ricardo Soberón, del Centro de Investigación Drogas y DDHH.

Para Vargas, el mensaje de ese ataque está relacionado con la defensa de la hoja de coca y es un intento de Sendero Luminoso por acercarse a los campesinos.

Elecciones. Según Vargas, Sendero Luminoso podría aprovechar el escenario preelectoral "para obviamente hacerse notar y hacer incursiones posiblemente con acciones armadas principalmente dirigidas a objetivos militares y policiales".

Soberón coincidió en que las próximas elecciones regionales, en octubre de este año, y presidenciales, en el 2011, que celebrará Perú configuran un escenario atractivo para "promover y generar una visibilidad de Sendero Luminoso".

Asimismo, el investigador advirtió que existe un "severo" temor a que las nuevas formas senderistas confluyan con los conflictos sociales del país.

"Es un punto que debe de estar llamando la atención en la inteligencia policial, hasta ahora no ha ocurrido de forma evidente, pero todo parece indicar que lo del VRAE tiende a expandirse geográficamente a acumularse políticamente en las regiones de mediano poder", explicó.

Perú enfrentó durante dos décadas una sangrienta lucha contra la guerrilla de Sendero Luminoso, en la que murieron o desaparecieron unas 69.000 personas, según cifras oficiales.

Durante su apogeo, Sendero Luminoso empuñaba una ideología maoísta y buscaba instaurar un Estado comunista en Perú.

Pero tras la captura en 1992 de Abimael Guzmán, una facción remanente del grupo se ha convertido en aliado del narcotráfico que le provee armas, municiones y alimentos.