Brasilia. Datos parciales divulgados este domingo por el Tribunal Superior Electoral de Brasil proyectaron una abstención de 20,1% en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales.

De mantenerse esa tendencia, medida cuando se llevaba el 37,6% de los votos realizados, representaría un aumento en relación con la primera ronda, cuando se registró una tasa de abstención de 18,1%.

Habitualmente, las votaciones en segunda vuelta de Brasil registran una merma de la participación ciudadana y este año existía temor a que esa tendencia se profundice debido al feriado del 2 de noviembre, por el Día de todas las Almas, que extenderá el fin de semana.

Las campañas de la candidata oficialista Dilma Rousseff y del opositor José Serra se ocuparon de pedir a sus electores que salieran de viaje, si así lo tenían programado, después de votar el domingo.

El presidente del Tribunal Superior Electoral, Ricardo Lewandowski, dijo que, además del feriado, puede haber contribuido la reducción del número de candidatos y otras dificultades puntuales como las que experimenta el transporte en lugares de la región norte que han sufrido con la sequía.

"Mucha gente dejó de comparecer a las urnas porque eventualmente el candidato de su preferencia no participa en la segunda vuelta", dijo Lewandowski en una entrevista con la prensa.

El funcionario calificó las elecciones como "muy tranquilas" y destacó el hecho de que no se han registrado incidentes graves que hayan involucrado a votantes.