El magnate de los bienes raíces Donald Trump dice que tiene una riqueza personal "ilimitada" para financiar su campaña a la presidencia de Estados Unidos, pero un análisis de Reuters a sus informes financieros indica que por sí mismo no cuenta con los fondos suficientes para seguir en la carrera hasta los comicios.

Esta semana, el republicano Trump desestimó las preocupaciones sobre las cuentas de su campaña, después de que documentos electorales indicaron que había recaudado apenas US$3 millones en contribuciones individuales en mayo y que contaba con financiamiento de sólo US$1 millón al final del mes.

Su rival demócrata, Hillary Clinton, recaudó US$26 millones hasta fines de mayo y contaba con fondos disponibles de US$42 millones.

Trump, quien se espera sea declarado el candidato republicano para las elecciones presidenciales de noviembre y dice que tiene activos por unos US$10.000 millones, afirmó en un comunicado el martes que "de ser necesario, podría haber efectivo 'ilimitado' disponible, ya que utilizaré mi propio dinero".

Trump contaba con efectivo y otras inversiones líquidas - dinero en fondos y activos de disponibilidad inmediata - por entre US$60 millones y US$180 millones en mayo, de acuerdo a documentos presentados a la Oficina de Ética del Gobierno. Las normas no requieren que los aspirantes entreguen valoraciones precisas de sus activos, sólo rangos.

Si el monto gastado por el presidente Barack Obama en su campaña por la elección del 2012 es correcto y sirve de referencia, entonces a Trump le faltan unos cuantos cientos de millones de dólares. El actual mandatario demócrata gastó US$600 millones entre junio y noviembre del 2012, según documentos presentados ante la Comisión Federal Electoral.

El equipo de Trump declinó emitir comentarios cuando fue consultado, aunque reiteró que la campaña del aspirante republicano gastaría menos dinero porque es "más austera y eficiente".

Si Trump decidiera autofinanciarse, en teoría podría disponer de los cientos de millones de dólares que según dice generan sus negocios cada año. Pero no está claro cuánto de estos fondos puede utilizar, ya que los dueños de empresas pueden retirar utilidades sólo después de deducir los costos operacionales y los impuestos, e incluso entonces, muchas veces las ganancias son destinadas a inversiones.

Los activos líquidos de Trump se ubicaban en un rango de entre US$80 millones y US$230 millones en julio del año pasado, de acuerdo a un documento presentado a la autoridad electoral. Si se toma el punto medio del rango, sus activos líquidos han caído en US$35 millones en el último año.

La disminución muestra que hasta el momento su campaña ha sido financiada por recortes de gastos, en lugar de depender solo del patrimonio personal de Trump.