Phoenix. Arizona puso en vigencia este jueves una debilitada ley anti-inmigración luego de que una corte estadounidense bloqueara sus puntos más polémicos, mientras analistas sostienen que el dictamen podría detener legislaciones similares en otros estados del país.

Activistas hispanos y laborales, encantados con el veredicto de último minuto el miércoles, siguieron adelante con los encuentros en el centro de Phoenix y grandes cantidades de jornaleros se ofrecieron para trabajar abiertamente en la ciudad, desafiando las cláusulas sobrevivientes de la ley.

Las tensiones por la ley inflamaron un debate nacional sobre el tema, que se ha enconado por décadas y promete jugar un rol en las elecciones de noviembre, cuando los demócratas del presidente Barack Obama luchen por retener el control del Congreso.

La gobernadora de Arizona, Jan Brewer, presentará una apelación ante la Corte de Apelaciones para el noveno circuito en San Francisco durante el día para restaurar las previsiones, anticipando una larga batalla legal que podría llegar hasta la Corte Suprema.

Analistas indicaron que el veredicto podría "al menos presionar el botón de pausa" para hasta unos 20 otros estados en el país, donde legisladores republicanos consideran una ley inspirada en Arizona.

"Si la Corte Suprema retiene el mandato judicial, probablemente aguará cualquier posible legislación", dijo Mark Jones, un experto en ciencias políticas de la Universidad Rice en Texas.

La legislatura del estado, donde los republicanos son mayoría, aprobó la ley tres meses atrás para intentar sacar a casi medio millón de inmigrantes ilegales de Arizona y cortar el tráfico de drogas y personas en la frontera con México.

En una victoria para Obama, quien intenta retomar la autoridad federal sobre el tema, una jueza de distrito le otorgó el miércoles un mandato judicial contra los elementos más polémicos, que contaban con el apoyo popular en el estado fronterizo con México.