Washington. La noticia de que el cuerpo Osama Bin Laden fuera lanzado al mar, después de que las fuerzas estadounidenses lo mataran en un complejo cerca de la capital pakistaní, y que recibiera los ritos funerarios musulmanes despertó las críticas, tanto de la comunidad árabe, como de las víctimas del terrorismo.

El ejército de Estados Unidos dijo que los preparativos para el entierro del líder de Al Qaeda duraron casi una hora.

Su cuerpo fue lavado antes de ser cubierto con una sábana blanca y se tradujeron citas religiosas al árabe por un hablante nativo sobre el cadáver de Bin Laden.

"El entierro de los restos de Bin Laden se hizo en estricta conformidad con los preceptos y prácticas islámicas", dijo John Brennan, máximo asesor antiterrorista del presidente Barack Obama.

Una razón dada por la celeridad del sepelio fue que bajo la tradición islámica, los entierros tienen que realizarse en las 24 horas siguientes a la muerte. Trasladar el cuerpo a otro país podría haber llevado mucho tiempo, dijeron funcionarios.

Detractores islámicos. Las noticias sobre el sepelio en el mar provocaron la ira inmediata y aumentaron la posibilidad de una reacción violenta a pesar del aparente cuidado que puso Estados Unidos en dar los últimos ritos.

Un destacado imán de Egipto, el doctor Ahmed El-Tayeb, dijo que Estados Unidos violó las costumbres islámicas al no sepultar a Bin Laden en tierra, un acto que se consideró como un intento de Estados Unidos por impedir que su lugar de descanso se convirtiera en un lugar santo para los extremistas.

El abogado islámico Montasser al-Zayat declaró que Bin Laden debería haber sido enterrado en su natal Arabia Saudí, hogar de los sitios más sagrados del Islam.

En Estados Unidos, algunos cuestionaban por qué el hombre responsable de los atentados del 11 de septiembre del 2001 en los que murieron casi 3.000 personas tuvo que ser enterrado con tal respeto.

"Fui médico de la marina y si mi mando me hubiera pedido que leyera un pasaje del Corán sobre ese tipo, me hubieran dado náuseas y una indisposición y no lo hubiera hecho", dijo el doctor Zuhdi Jasser, un musulmán que dirige el Foro Islámico Estadounidense para la Democracia.

Los musulmanes normalmente entierran a sus muertos en tumbas permanentes en la tierra y aceptan los sepelios en el mar sólo en casos en los que el cuerpo no se pueda preservar intacto a bordo de un barco hasta que alcance tierra.

Brennan señaló que el Gobierno estadounidense no había determinado si publicará una imagen del cadáver de Bin Laden y no estaba claro que se hiciera público el video del sepelio.

El cuerpo fue transportado al portaaviones nuclear estadounidense Carl Vinson, que lo llevó a su último lugar de descanso en algún sitio del norte del Mar Arábigo.

Los preparativos para el sepelio comenzaron a la 01.10 hora del este de Estados Unidos y terminaron 50 minutos después. Su cadáver fue lanzado al mar en uno de los elevadores de la embarcación.

"El cuerpo se colocó en una bolsa con peso. Un oficial militar leyó unas citas religiosas preparadas que fueron traducidas al árabe por un hablante nativo", dijo el oficial estadounidense.

"Después de que se concluyeron las palabras, el cuerpo se colocó en una tabla plana preparada, inclinado, después de lo cual el cadáver entró suavemente en el mar", agregó.