Uno de los abogados de la defensa del ex presidente panameño Ricardo Martinelli (2009-2014), consideró el martes nula una acusación recientemente presentada contra su cliente en Panamá por el magistrado fiscal Harry A. Díaz, y que se refiere al supuesto espionaje telefónico durante su administración y a otros supuestos delitos.

El jurista Sidney Sitton argumentó que en este caso se está violando lo señalado en dos artículos de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, y que consigna que toda persona tiene el derecho a ser oída y a que tiene el derecho a que se le formulen y expliquen los cargos, según expresó a través de la radioemisora local RPC.

Dijo que asimismo tiene derecho toda persona a que se le diga el tiempo y lugar, y que se le expliquen los hechos por los cuales se le acusa.

Agregó que Martinelli ha reaccionado en su cuenta en Twitter considerando absurdo lo actuado en este caso.

El pasado viernes la Corte Suprema de Justicia de Panamá había informado sobre el escrito de acusación presentado por Díaz contra el ex gobernante, líder del Partido Cambio Democrático.

La Corte indicó entonces que el magistrado fiscal expuso que el señalamiento se refería a la supuesta responsabilidad en los delitos de inviolabilidad del secreto y derecho a la intimidad y contra la administración pública y sus diferentes formas de peculado, en perjuicio de ciudadanos de Panamá.

Gustavo Pérez y Alejandro Garuz, ex director de la Policía y ex director del Consejo de Seguridad Nacional de Panamá durante el pasado gobierno panameño (de Martinelli), respectivamente, fueron detenidos preventivamente en la madrugada del pasado 12 de enero.

Según trascendió entonces, la detención de los ex funcionarios se dio en relación con la supuesta desaparición de un aparato para escuchar llamadas.

El gobierno del presidente panameño Juan Carlos Varela había expresado unos días antes su preocupación por la supuesta desaparición de un equipo para escuchar llamadas y que habría sido adquirido por alrededor de 13 millones de dólares.

En una primera reacción sobre las dos detenciones a través de la estación Radio Panamá y del telecanal local Nextv, Martinelli había asegurado que el equipo para escuchar llamadas del que se habla estaba en la Policía, y acusó en ese momento de dictadura a la actual administración.