Lima. La defensa del Perú ante el Sistema Interamericano de Derechos Humanos debe ser resultado de una política de Estado permanente diseñada para proteger los intereses nacionales de forma sólida y eficiente, sostuvo hoy el juez supremo César San Martín.

Remarcó que el equipo que defiende al Perú ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y la Corte de San José, debe tener carácter permanente y su designación no estar sujeta a los vaivenes de cada gobierno de turno.

“El país tiene el reto de profesionalizar y estabilizar su defensa, con procuradores permanentes, asesoría jurídica firme, clara, precisa. Eso se logra con el tiempo, manteniendo la unidad y una estrategia común, eso se logra con una política de Estado”, declaró a la Agencia Andina.

Agregó que el reciente fallo de la Corte de San José sobre el caso Chavín de Huántar puede servir como motivación para fortalecer al equipo jurídico encargado de ejercer la defensa del Estado peruano ante el sistema interamericano.

“Yo considero que el Perú se defendió bien en este caso y debemos seguir en ese camino, asumiendo la defensa como una política de Estado, apostando por la profesionalización. Esto no debe estar sujeta a la coyuntura de cada gobierno”, aseveró.

Para el actual presidente de la Sala Penal Transitoria de la Corte Suprema de Justicia, es importante que todos los actores del Estado trabajen en unidad para evitar que el país tenga nuevas denuncias ante el Sistema Interamericano de Derechos Humanos.

“Se requiere unidad, porque los gobiernos pasan, el Estado queda y los ciudadanos asumen las consecuencias de las decisiones (…)”, indicó.

Refirió que también se puede avanzar en algunas reformas que impliquen mayor inversión en capacitación a los organismos dedicados a impartir justicia.

“El Estado debe defenderse de la mejor forma posible y trabajando fuerte”, acotó.