Sao Paulo. El representante de la Abogacía General de la Unión (AGU) de Brasil, José Eduardo Cardozo, pedirá este lunes a una comisión del Congreso que rechace los procedimientos para un juicio político contra la presidenta Dilma Rousseff, sobre la base de que no existe un fundamento legal para la solicitud, de acuerdo a su despacho.

Cardozo, quien se desempeña como defensor del Estado, argumentará que la decisión del jefe de la Cámara de Diputados brasileña, Eduardo Cunha, de aceptar el pedido de impugnación estuvo motivada por su deseo de emprender una venganza política contra su rival Rousseff.

La petición de la oposición de un juicio político argumenta que la presidenta manipuló deliberadamente las cuentas presupuestarias para impulsar su campaña por la reelección en 2014, pero Cardozo negó que cualquier préstamo de bancos estatales al Gobierno federal haya sido usado para financiar programas sociales, afirmó su despacho en un comunicado.

En el episodio más reciente desde el inicio del procedimiento de juicio político a fines del año pasado, está previsto que Cardozo presente formalmente la defensa de Rousseff ante la comisión de impugnación de la Cámara de Diputados a las 17.00 hora local (2000 GMT).

La comisión tendrá la tarea de emitir una recomendación a la Cámara baja respecto a si existen o no bases para impugnar a Rousseff, lo que llevará al pleno del Parlamento a votar sobre la decisión, algo que podría suceder tan pronto como a mediados de abril.

Los opositores a Rousseff necesitan los votos de dos tercios de los 513 diputados para llevar el procedimiento de impugnación hasta el Senado. La mandataria requiere de 171 votos o abstenciones para bloquear el proceso.