Bogotá. Los colombianos detenidos en Venezuela en el último mes por acusaciones de espionaje y de pertenecer a grupos armados ilegales son 20, denunció este jueves el defensor del pueblo de Colombia quien pidió al gobierno conformar un equipo para suministrarles asistencia jurídica.

Vólmar Pérez se declaró preocupado por la estigmatización de la que son víctimas los colombianos en el vecino país por su nacionalidad, y dijo que organismos internacionales como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos deben vigilar los procesos para evitar irregularidades e injusticias.

"De acuerdo con la información recaudada por la Defensoría del Pueblo se trata de 20 colombianos que han sido detenidos en el pasado mes de marzo en los estados venezolanos de Miranda y Barinas y que han sido acusados de presuntos vínculos con grupos armados ilegales y de espionaje", explicó el defensor.

Sus declaraciones se dan un día después de que el gobierno colombiano protestó por la detención de ocho de sus ciudadanos por cargos de espionaje al sistema eléctrico de Venezuela, en momentos en que ese país atraviesa una crisis en el sector.

El presidente Alvaro Uribe acusó a Venezuela de violar los derechos humanos por la detención de los colombianos, quienes según el defensor del pueblo de Colombia fueron detenidos en el estado de Barinas.

Ante las acusaciones, Caracas señaló que los ocho colombianos detenidos tenían una cámara fotográfica con imágenes de subestaciones eléctricas, documentos en inglés y el propio presidente Hugo Chávez los vinculó con el Ejército colombiano.

Pérez precisó que en una hacienda del estado de Miranda fueron detenidos 12 colombianos que tenían unas escopetas viejas con las que cuidaban la propiedad y las autoridades los acusaron de detener nexos con escuadrones paramilitares de ultraderecha.

Detención de ocho maleteros. Pérez no se refirió a la detención en las últimas horas de ocho maleteros colombianos en la zona de frontera, lo que provocó una protesta de decenas de personas y el cierre temporal de un paso fronterizo que horas después se normalizó.

Las detenciones y las acusaciones contra los colombianos se producen en medio de la peor crisis diplomática que enfrentan Bogotá y Caracas en la historia reciente por decisión de Chávez, en represalia por un acuerdo militar que firmó Colombia con Estados Unidos.

El convenio permite a soldados estadounidenses utilizar siete bases en suelo colombiano para realizar operaciones contra el narcotráfico y el terrorismo.

El presidente de Venezuela, el más fuerte crítico de Washington en la región, denunció la supuesta intención de Estados Unidos de instalar una plataforma desde Colombia para invadir su país.

La actual disputa de Bogotá y Caracas es considerada como la peor desde 1987, cuando los dos países que comparten una frontera terrestre de 2.219 kilómetros, estuvieron al borde de una guerra luego de que un barco de guerra de Colombia fue interceptado por la Armada de Venezuela en una zona marítima bajo disputa limítrofe.

Durante la actual crisis diplomática se han registrado asesinatos de colombianos en territorio venezolano, acusaciones de espionaje y detenciones de efectivos de las fuerzas de seguridad de los dos países.

También se han producido asesinatos de efectivos de las Fuerzas Armadas venezolanas cerca de la frontera con Colombia, destrucción de puentes en la frontera, sobrevuelos de aeronaves militares y expulsión masiva de mineros colombianos desde Venezuela.