Bogotá. La Defensoría del Pueblo de Colombia respaldó este lunes el derecho constitucional de los ciudadanos a protestar, pero pidió a quienes participan en la huelga del campo que sus acciones no afecten a aquellas personas que están al margen de las manifestaciones.

La solicitud fue hecha por el defensor del Pueblo, Jorge Armando Otálora, con motivo del inicio de una huelga nacional convocada por algunos sectores agrarios que reclaman al gobierno soluciones a sus problemas y el cumplimiento de los acuerdos que pusieron fin a las protestas del año pasado.

Otálora exhortó a los líderes del paro agrario a que hagan "una protesta pacífica y no acudan a vías de hecho como el taponamiento de carreteras, la agresión a vehículos particulares o de transporte público", ni intimiden a quienes mantienen su actividad normal, "evitando así confrontaciones con la Fuerza Pública y con otros ciudadanos".

En este sentido, el Defensor reiteró su solicitud para que no se involucre a quienes no hacen parte de la protesta, y mucho menos "a los niños, niñas y adolescentes, cuyos derechos, entre ellos el de la educación, tienen que ser garantizados y protegidos por el Estado y los mismos manifestantes", agregó.

La Defensoría manifestó además su disposición para brindar acompañamiento en los puntos que sea necesario como garante de los derechos humanos.

A pesar de la aparente tranquilidad en la mayoría de las regiones del país, la Defensoría reportó concentraciones de 2.000 y 1.500 campesinos en diferentes colegios del departamento de Arauca (noreste), "en donde las clases fueron suspendidas, el comercio se encuentra cerrado y el servicio de transporte interrumpido" por la huelga campesina.

También en el central departamento de Boyacá se registró una significativa reducción en la oferta de autobuses de servicio público.