Washington. La portavoz de la Casa Blanca, Sarah Sanders, informó este sábado que una delegación estadounidense viajará a Singapur para preparar la cumbre entre el presidente Donald Trump y el líder supremo de Corea del Norte, Kom Jong-un, a pesar de que la reunión fue cancelada por el mandatario de EE.UU. acusando un exceso de agresividad por parte de las autoridades de Pyongyang.

"El equipo preparatorio viajará tal como estaba previsto para preparar la cumbre para el caso de que ésta se lleve a cabo", dijo Sanders.

Se prevé que el equipo se traslade a la pequeña ciudad-estado asiática este domingo. El anuncio se conoce poco después de la sorpresiva reunión entre Kim y el presidente de Corea del Sur, Moon Jae-in, y da luces sobre la posibilidad de que el encuentro sí se realice en la fecha acordada.

Trump dijo este viernes que aún cree posible que se celebre la reunión con Kim, originalmente programada para el 12 de junio. Un día antes, el presidente norteamericano había cancelado su proyectado encuentro con Kim en una carta enviada al líder norcoreano, aunque dejaba la puerta abierta para volver a programarlo y, al mismo tiempo, amenazaba con acciones militares a Corea del Norte.

Otra vez "fake news”. Las dudas sobre el futuro de la cumbre, que de ocurrir sería histórica, se ven reforzadas por las últimas declaraciones de Trump a través de Twitter, red social en la que respondió a una información publicada por New York Times según la cual un funcionario de alto rango de la Casa Blanca, no identificado, había informado que sería imposible organizar la cumbre con Kim para el 12 de junio.

"¡Otra vez mal! Citen a personas reales, no fuentes telefónicas", escribió el presidente, quien con frecuencia ataca al New York Times y otros medios por difundir supuestamente "noticias falsas".

El secretario de Defensa, Jim Mattis, había dicho este viernes, por su parte, que los "diplomáticos siguen trabajando en la cumbre, en la posibilidad de una cumbre, y esas son buenas noticias”.