Honduras necesita aprobar e implementar una política integral para detener la violencia contra las mujeres, expresó Margarita Bueso, encargada de la oficina de las Naciones Unidas para la Igualdad de Género y el Empoderamiento de las Mujeres (ONU-Mujeres)

Lo preocupante es que este problema ha ido aumentando, de acuerdo a datos del Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), la fuente más confiable, sostuvo.

Explicó que “en el 2012 se registraron 606 muertes violentas de mujeres y de estas el 53% son femicidios; eso quiere decir que estamos teniendo una tasa de violencia contra la mujer por el orden del 14,5% por cada cien mil habitantes”, lamentó.

Muchos femicidios son producto de la delincuencia organizada, o sea que son asesinatos por venganza, por rapto, por secuestro, por maras y pandillas, por narcotráfico, por trata de personas. “Eso no quiere decir que son mujeres que delinquen, porque de ese porcentaje un tres por ciento son mujeres que han pertenecido a pandillas, las demás son esposas de mareros, las madres, la hija, la chica que no quiso pertenece a la mara, otra porque no quiso involucrarse en tráfico de drogas”.

Explicó que el artículo 118-A del Código Penal establece que incurre en el delito de femicidio cualquier hombre o mujer que dé muerte a una mujer por razones de género, con odio, con desprecio por su condición de ser mujer. Este delito tiene una pena de 30 a 40 años.

La aprobación de esta legislación en el 2013 representó un gran avance en la lucha de las mujeres para no seguir viviendo en ese ambiente hostil. Ante el aumento del problema, Naciones Unidas propone la elaboración y ejecución de una política integral contra la violencia a las mujeres. El año pasado se formuló un plan nacional aprobado por decreto presidencial, sin embargo falta definir con mayor claridad la institucionalidad de género, ¿quién protege a las mujeres en este país?, ¿y cómo?, reflexionó Bueso.